Los bianconeri se han liberado momentáneamente de dos fichajes costosos, pero el riesgo es que en 2026 el argentino y el brasileño puedan volver al club si no alcanzan los objetivos previstos en el contrato
Casi 60 millones de dudas. El mercado de la Juventus ha experimentado una aceleración repentina en los últimos diez días de agosto, con fichajes y salidas. Sí, porque las salidas de Douglas Luiz y Nico González han permitido al director general Comolli aligerar momentáneamente el balance y limitar los daños de la inversión en dos jugadores que no han logrado imponerse en Turín, pero el riesgo es que, diez meses después, puedan volver al club. Las dudas residen en la fórmula de los traspasos al Nottingham Forest y al Atlético de Madrid: cesión con obligación de compra «si se dan determinadas condiciones durante la temporada deportiva». Y el cumplimiento de esta cláusula no es tan obvio.
La situación más sencilla es sin duda la del exjugador del Aston Villa, que ha vuelto a la Premier, al Nottingham Forest, cedido por 3 millones con obligación de compra condicionada fijada en 25. Sin embargo, para que se produzca la adquisición definitiva, Douglas Luiz deberá disputar 15 partidos (de al menos 45 minutos) con la camiseta de los «Garibaldi». No es un objetivo muy complicado de alcanzar para un jugador que con los «Villans» en 2023/24 jugó 50 de los 53 partidos totales y en un equipo que, además de en la liga y en las copas nacionales, participará en la Europa League. Sin embargo, no faltan las dudas, relacionadas sobre todo con dos aspectos: ¿cuál será su estado físico tras las cuatro lesiones musculares que sufrió la temporada pasada? Y, sobre todo, después de que ni con Thiago Motta ni con Tudor haya surgido la química adecuada y de que con Espirito Santo se haya quedado en dos ocasiones en el banquillo, ¿cambiará la situación con Postecoglu (recién nombrado entrenador del Nottingham Forest)? Si el rendimiento del brasileño vuelve a ser similar al de la temporada en la Juve (apenas 7 apariciones de más de 45 minutos en un total de 19), en el verano de 2026 su regreso a Turín sería inevitable.
Obligación de compra de Nico González, la cláusula— Más estrictos son, en cambio, los acuerdos con el Atlético de Madrid para el traspaso de Nico González. El argentino ha llegado a los Colchoneros cedido por un millón, con una obligación de compra fijada en 32. Una cifra considerable, igual a la que pagó la Juve en el verano de 2024 para arrebatárselo a la Fiorentina y a pesar de que venía de una temporada decepcionante. Sin embargo, para que se active la cláusula de adquisición definitiva por parte del Atlético, será necesario que Nico dispute al menos 21 partidos (siempre con un mínimo de 45 minutos) de los 35 que aún quedan por disputar en la Liga esta temporada. No es fácil, porque significa entrar inmediatamente en las preferencias de Simeone y porque, en las dos últimas temporadas, el extremo argentino apenas ha alcanzado este objetivo: 22 con la Fiorentina en 2023/24 y 23 con los bianconeri en la última liga. La Juve observa y cruza los dedos.