El equipo de Spalletti no logra la victoria y se mantiene al borde de la zona de play-off con 3 puntos en 4 partidos.

Sufre, disfruta, pero al final empata la segunda Juventus de Luciano Spalletti, que en la cuarta jornada de la Liga de Campeones se queda en el 1-1 en casa ante el Sporting y pospone una vez más la cita con la primera victoria en el grupo de la muerte. Maxi Araujo asusta a los bianconeri en el minuto 12 y Dusan Vlahovic los tranquiliza en el 34, pero la Vecchia Signora no logra remontar y suma su tercer empate en cuatro partidos: se mantiene, por tanto, momentáneamente al borde de la zona de play-off cuando la fase de grupos ya ha llegado a su ecuador.
MANUAL DE DUSAN – La línea de tres cuartos de Spalletti es una novedad para el entrenador en el 3-4-2-1 con el que la Vecchia Signora se presenta para la velada de gala, ya que en Cremona el número 10, Kenan Yildiz, había sido reservado, mientras que Francisco Conceiçao había entrado desde el banquillo. Sin embargo, el sistema es solo un número, que pasa a un segundo plano si las diferencias de interpretación son tales que alteran la forma —y, por tanto, el contenido— del equipo. Los extremos del centro del campo, por ejemplo, en fase de no posesión, suelen bajar con frecuencia hasta la línea defensiva y, por el contrario, en rachas, la presión colectiva obliga al elegante juego de pases portugués a aumentar el ritmo, adentrándose así en un terreno poco favorable para los biancoverdi: los balones perdidos por el Sporting se acumulan rápidamente a partir de la mitad de la primera parte y, en consecuencia, se abren espacios que los bianconeri logran aprovechar con rapidez y agilidad. No es, por tanto, casualidad que, una vez más, Vlahovic demuestre tener menos dificultades para conectar con el equipo, para «dominar» los pases largos defendiendo el balón y también para recibir balones con continuidad. Cuando, en el minuto 34, aprovecha la incursión de Khephren Thuram para marcar el gol del empate y dar un impulso a la afición y a sus compañeros, el portero Rui Silva ya ha realizado tres paradas ante el serbio en media hora, dos de ellas nada sencillas: una a un remate de cabeza a bocajarro y la otra a un disparo raso con la izquierda al segundo palo.
LA TARJETA KOOP – En defensa, Spalletti persevera con Teun Koopmeiners tras la prueba superada el sábado contra la Cremonese, pero, a pesar de su tiempo de adaptación, el dolorosísimo gol que dio la ventaja a los visitantes —en el minuto 12, obra de Araujo— llega desde el lateral derecho de la Signora en la primera ocasión clara del Sporting: un pase raso de gran calidad y un disparo certero del uruguayo que golpea primero el poste lejano y luego entra en la portería. Volviendo al holandés, en su segundo intento, Koopmeiners vuelve a demostrar sangre fría y liderazgo para dirigir la defensa, a lo que añade, sin embargo, algunas interesantes verticalizaciones hacia el centro del campo y la zona de tres cuartos, como en la ocasión del 1-1. Quizás, de él, Spalletti espera precisamente esto. Cuando la Juventus resiste el contraataque tras el gol en contra inicial, con Michele Di Gregorio desviando al larguero un potente disparo de Francisco Trincao, afloran entonces la personalidad y el coraje para ir a por la remontada: las ocasiones sucesivas, el gol del 1-1, la intervención de Gonçalo Inacio ante Conceiçao al final de la primera parte.
EN BUSCA DE SOLUCIONES – Con los primeros cambios, a 20 minutos del final, Spalletti vuelve a colocar a Filip Kostic en la banda (centrando al todoterreno Weston McKennie) y saca a Edon Zhegrova en sustitución de un Conceiçao, como de costumbre acrobático pero ciertamente no profeta del «carpe diem», con demasiados tiempos de juego perdidos que representan para él el reto personal que debe superar para dar el salto de calidad. Y cuando Vlahovic abandona el terreno de juego, Yildiz se recurre hacia el centro durante un par de minutos como falso nueve, en una Signora introspectiva que busca soluciones en su interior. Tras su salida, reaparece como delantero centro Jonathan David, que falló en sus dos primeros balones y luego se convirtió casi en el héroe de la noche en el minuto 92, cuando obligó a Rui Silva a realizar su enésima parada con un bonito remate de cabeza tras otro centro de Pierre Kalulu. La Juventus del Allianz Stadium es, a fin de cuentas, sin duda la mejor del otoño bianconero, pero para alcanzar los playoffs solo cuentan los puntos: son tres en cuatro partidos entre Igor Tudor y Spalletti. Si existe un número limitado de comodines europeos, la Vecchia Signora ya los ha agotado.

Leave a Reply