El director general y futuro consejero delegado de la Juventus, en rueda de prensa durante la presentación del nuevo entrenador: «El contrato de Luciano es de ocho meses, pero la intención es seguir juntos a largo plazo. Tudor solo ha pagado por los resultados»
Una elección consensuada, una decisión que maduró al despertar tras la derrota en casa ante la Lazio: Damien Comolli, director general de los bianconeri y próximo consejero delegado del club, explica el giro hacia la figura de Spalletti el día de la presentación del nuevo entrenador. «Conocemos su trayectoria, Luciano (Spalletti, nota del editor) siempre ha demostrado saber hacer un buen fútbol: teníamos que enviar una señal ante unos resultados que no podían satisfacernos. Todos estuvimos de acuerdo y en poco tiempo hicimos lo que teníamos que hacer…». Spalletti y la Juve, por ahora, es la historia de una unión breve: ocho meses de contrato. Pero en el horizonte hay un proyecto al que hay que dar forma. «Nos sentaremos a la mesa sobre la marcha y reflexionaremos sobre el futuro: la idea —continúa Comolli— es seguir juntos a largo plazo, ya veremos. ¿Que si hemos hablado del mercado de fichajes? Tenemos unos límites relacionados con el Fair Play Financiero que respetar, el entrenador lo sabe: si, además, surgen oportunidades, estaremos preparados…». El próximo director general de la Juventus —cuyo nombramiento tendrá lugar el próximo jueves durante la Asamblea de Accionistas del club— no se muestra preocupado por el rendimiento de los recién llegados. «No, no lo estoy: estamos hablando de chicos con valora y se necesita un poco de tiempo, como en todas las cosas de la vida», afirma el exdirectivo, entre otros clubes, del Toulouse. La nueva Juve puede embarcarse en una aventura que debe volver a situarla en el centro y devolverle el impulso necesario para alimentar las ambiciones de principios de temporada. «Spalletti es el hombre adecuado. ¿Si ya habíamos pensado en él en junio, cuando me incorporé? No, en aquel momento solo teníamos en mente la renovación de Tudor, y Tudor pagó únicamente por los resultados…».