El jugador italiano, tras derrotar a Bergs en un tie-break para los más valientes, rindió homenaje a Novak Djokovic, quien le auguró un futuro entre los 10 mejores
El partido entre Italia y Bélgica pasará a la historia por el interminable tie-break (17-15) que le valió a Italia su tercera final consecutiva de la Copa Davis, pero la imagen más destacada del encuentro es, sin duda, la incontenible celebración de Flavio Cobolli. Tras salvar siete puntos de partido ante Bergs, el jugador italiano se adueñó del protagonismo imitando a Novak Djokovic, su ídolo de siempre: camiseta rasgada y una alegría desenfrenada que compartir con el público. Su público, el de la SuperTennis Arena de Bolonia, que le apoyó desde los primeros compases de un partido de infarto.

como Nole— Ese gesto de arrancarse la camiseta, que Djokovic ha repetido en numerosas ocasiones y que recuerda al increíble Hulk: una forma más de demostrar su fuerza ante los ojos del mundo. Y que ahora Cobolli ha hecho suyo: llegar a la final de la Copa Davis por tercer año consecutivo sin Sinner ni Musetti no es moco de pavo y hay que celebrarlo como es debido. Quizá recordando aquellas palabras que Nole le susurró junto a la red en Wimbledon, al término del reñidísimo partido de cuartos de final del pasado mes de julio: «Flavio, es solo cuestión de tiempo: llegarás a estar entre los diez primeros del mundo. Y te mantendrás ahí durante mucho tiempo». Todo empieza con una camiseta rasgada y una toma de conciencia. Quién sabe si la profecía de Djokovic no se hará realidad…