Las líneas maestras del nuevo monoplaza se trazaron ya en Semana Santa de 2024; ahora, el coche se encuentra en Austria, en una empresa que cuenta con sofisticados bancos dinámicos. Más importante que las pruebas en pista: el primer día en Barcelona no rodará
Si alguien podía albergar alguna duda sobre el alcance real de la revolución normativa en la F1 este año, el panel técnico organizado por McLaren en el McLaren Technology Centre de Woking, compuesto por el director del equipo, Andrea Stella, el director técnico, Rob Marshall, y el director técnico de rendimiento, Mark Temple, ha disipado cualquier duda residual. De hecho, ha quedado patente que la planificación a nivel de diseño, pero sobre todo la evaluación inicial de las soluciones del MCL40, constituyen la base para construir una temporada competitiva. Esta es la visión del equipo, y Rob Marshall reveló que las primeras líneas del proyecto del monoplaza se trazaron en torno a la Semana Santa de 2024, lo que les permitió adentrarse progresivamente, sin subestimar ningún aspecto, en el diseño de cada elemento individual, hasta el último tornillo o cojinete, diferente del coche anterior.
En esencia, se ha empezado con amplia antelación, sobre todo en la concepción del diseño mecánico, más concretamente de todos los elementos que contribuyen al funcionamiento de la unidad de potencia, caracterizada por una batería de dimensiones más generosas que la del año pasado, aunque contrarrestada por una mayor simplicidad en el diseño en torno a la turbina, que carece de la MGU-H, según el reglamento. Se han respetado los plazos de diseño, verificación y montaje, y el equipo ha podido completar el primer MCL40 hace unos días, para luego enviarlo a Austria, a la sede de AVL, empresa especializada en sofisticados bancos dinámicos donde, en estos momentos, se está tratando de perfeccionar la configuración básica con la que el equipo pretende presentarse en Barcelona.

PRUEBA DE PISTA APLAZADA— La fase de optimización de la configuración dinámica y aerodinámica del monoplaza se considera crucial, incluso más importante que el momento en que el monoplaza salga a la pista de Montmeló. De hecho, los técnicos dirigidos por Rob Marshall y Mark Temple tienen previsto desde hace tiempo no debutar en pista el primer día de la sesión catalana, posponiendo hasta el segundo o incluso el tercer día el shakedown del MCL40. Esta decisión no se debe a ningún contratiempo ni a dificultades en la fase de diseño o construcción, sino a la conciencia de que todos deberán recopilar no solo una enorme cantidad de datos en pista, sino, sobre todo, aprender a gestionar la energía de la batería, encontrar las mejores modalidades de recuperación de energía y desarrollar efectivamente los automatismos también a nivel de aerodinámica activa. En esencia, mientras que en 2025 la normativa técnica, ya consolidada, había permitido una convergencia en cuanto a rendimiento, pero sobre todo en cuanto a decisiones técnicas, ahora los caminos, especialmente en lo que respecta a la optimización del rendimiento en pista, son totalmente inexplorados. Partiendo de esta consideración, se prevé, mucho más que en el pasado, una difícil comprensión inicial del propio nivel de competitividad potencial. Rob Marshall y Mark Temple han confirmado que el coche que saldrá a la pista en Barcelona, aunque con algunas diferencias, prefigurará de manera bastante fiel el que veremos en Melbourne.
Paso a paso— En la práctica, la idea de avanzar de forma agresiva con los desarrollos, ya durante los tests, ha sido descartada o, al menos, no constituye el «plan A», prefiriendo obtener datos claros, no enturbiados por la introducción de nuevos componentes en el monoplaza. En McLaren consideran que lo primero es asegurarse de tener todo bajo control y comprender cómo sacar partido al monoplaza, tanto en lo que respecta a los modos de la unidad de potencia como a la configuración. Algo que nos remite a 2024, cuando a partir de Miami, con la introducción de un amplio paquete de desarrollo —realizado solo tras haber identificado claramente las vulnerabilidades del MCL38—, el equipo de Woking sentó las bases de un imparable ascenso a la cima. En definitiva, si hay algo, en la incertidumbre generada por las nuevas normas, que puede considerarse un legado útil del pasado, es el enfoque analítico de amplio espectro con el que McLaren inicia la nueva temporada.