Las conversaciones entre la directiva de la Juventus y el padre-agente del turco continúan con la voluntad mutua de llegar a un acuerdo. En segundo plano, siguen el Chelsea y el Barcelona
Trabajos en curso. Las negociaciones para la renovación y el ajuste del contrato entre Kenan Yildiz y la Juve continúan a un ritmo quizás un poco menos sostenido de lo previsto. La voluntad es mutua, el optimismo por parte de los bianconeri sigue siendo fuerte, pero aún falta el acuerdo sobre las cifras del nuevo contrato, que llevará al número 10 turco a vincularse a la Vecchia Signora hasta 2030, con un salario prácticamente triplicado con respecto al millón y medio actual.
Si el parón de la Serie A da la oportunidad a Igor Tudor de dar clases particulares a sus defensas (todos ellos se han quedado en Continassa), también permite a la nueva directiva de la Juventus continuar con las conversaciones ya iniciadas para la elección del nuevo director deportivo (Ottolini en cabeza) y para el nuevo contrato de quien ya en el verano de 2024, con la investidura de la camiseta número 10, había sido identificado como símbolo del nuevo rumbo. Una voluntad que la Juve está tratando de reafirmar ahora, ofreciendo al padre de Kenan, Engin, y al entorno que cuida de sus intereses, un salario (incluidas las bonificaciones) que lo sitúa entre los cinco mejores del vestuario. A la altura de Bremer (5 millones netos al año) o Koopmeiners (4,5), solo por detrás de los inalcanzables Vlahovic (12) y David (6). Sin embargo, el padre del turco probablemente espera algo más, dado el estatus que ha alcanzado su hijo: Yildiz, a pesar de tener solo veinte años, es el líder técnico de la nueva Juve, ha disputado un excelente Mundial de Clubes y se prepara para ser uno de los protagonistas de la actual edición de la Liga de Campeones y (si se clasifica) del Mundial con Turquía el próximo verano.
A pesar de no estar pasando por un gran momento de forma (no marca ni da asistencias desde hace cuatro partidos), la estrella turca sigue en el punto de mira de los grandes de Europa. A finales de julio, Damien Comolli rechazó 70 millones del Chelsea, pero los Blues (que desde hace unos años se han especializado en hacerse con la mayoría de los jóvenes talentos) están dispuestos a volver a la carga. Desde España, por su parte, siguen circulando rumores sobre la «locura» de Joan Laporta de reunir en el Barcelona a dos de los mayores fenómenos juveniles: Yildiz y Lamine Yamal. En este contexto se inscriben los recientes resultados de la Juventus, que está atravesando demasiados baches en su camino hacia la vuelta a la competitividad por la victoria en Italia y en Europa. La voluntad del jugador y del club de continuar juntos es mutua (Kenan quiere quedarse y renovar, la Juve quiere construir un equipo cada vez más fuerte a su alrededor), pero las negociaciones para continuar la relación aún están en curso. Y, para evitar sorpresas, hay que cerrar el acuerdo rápidamente.