Un penalti polémico, luego un cabezazo: el argentino regala la primera victoria a los emilianos. A Baroni no le bastan una buena prueba y la hazaña de Ngonge
Un doblete de Mateo Pellegrino permitió al técnico Cuesta conseguir su primera victoria en la Serie A y al Parma superar al Torino, que suma su tercera derrota en las primeras cinco jornadas. El derbi entre delanteros hijos de arte lo ganó claramente el Gialloblù, al que también le anularon un gol de cabeza por una falta previa sufrida por Israel, mientras que Simeone, aunque con ganas, no encontró la manera de influir en el partido como había hecho en el último desplazamiento al Olímpico contra la Roma. Los granates se vieron condenados por el arbitraje de Collu, cuya dirección dejó muchas dudas, pero también por los errores defensivos, sobre todo en los balones altos. El 2-1 de Pellegrino, autor de dos dobletes en la Serie A, ambos contra el Toro, surgió de un córner de Valeri en el que la defensa zonal de Baroni no funcionó, pero incluso antes había habido grandes preocupaciones a la hora de intentar detener al delantero argentino. Hay algo que mejorar en la fase de no posesión y los diez goles encajados en las primeras cinco jornadas lo demuestran, pero si el Torino hubiera salido del Tardini con un punto, nadie habría podido gritar al escándalo. Porque, durante gran parte del partido, fueron Vlasic y sus compañeros los que llevaron la iniciativa, los que pusieron en aprietos a sus rivales con su presión y los que tuvieron más ocasiones de gol. También lograron reaccionar y empataron con Ngonge, tras cerrar la primera parte en desventaja por un penalti más que dudoso transformado por Pellegrino, pero luego lo echaron todo a perder con otra distracción defensiva y, en ese momento, el equipo de Cuesta…
El Toro preparó bien el partido y, con una presión en todo el campo, hombre a hombre, impidió que los locales construyeran el juego. Asllani y Casadei se levantaron para no permitir que Bernabé y Keita recibieran el balón, por lo que la circulación de los defensas amarillos se tradujo en lanzamientos largos para Pellegrino. Cutrone y Oristanio quedaron fuera del juego, el hombre que Cuesta eligió para hacer más ofensiva su formación, pasando al 3-4-2-1. Durante más de media hora, el partido lo controlaron los granates, que tuvieron más energía, más carrera y más ideas claras, pero también el demérito de no concretar las ocasiones de gol que tuvieron Ngonge y Simeone: el 1-0 del Toro habría cambiado el rumbo del partido, que en cambio se decantó a favor del Parma con el penalti transformado por Pellegrino, primer disparo a puerta de los ducales, que tenían claras dificultades para construir juego. Esta vez, la desventaja no desanimó al equipo de Baroni, como había ocurrido contra el Inter y el Atalanta. El Toro salió del vestuario sin cambios, pero decidido a equilibrar el partido. Ngonge lo consiguió con un regate a Keita y un gran disparo desde fuera del área que Suzuki no pudo detener. La jugada del belga dio un nuevo impulso a los visitantes, que volvieron a estar cerca del gol con un disparo desde fuera del área de Casadei: la posesión del balón era toda para los granates y el Parma estaba en apuros. Cuesta renunció a Oristanio, poco incisivo, y sacó a Benedyczak para ejercer más presión sobre la fase de construcción del rival, pero la portería de Israel solo corrió peligro por un disparo alto de Keita. Baroni, que buscaba la victoria, añadió fuerzas frescas con Tameze y Biraghi por Asllani y Nkounkou. No podía imaginar el error de los suyos en el córner de Valeri que permitió a Pellegrino convertirse en el héroe de la noche. Con la entrada de Adams, los granates pasaron a un 4-4-2 muy ofensivo: Ngonge y Vlasic por las bandas, más el recién incorporado y Simeone en el centro del ataque, presionaron a los locales, pero el único que lo intentó con convicción fue Ngonge. El Parma, con muchas de sus leyendas del pasado en la tribuna (entre otros, Cannavaro, Benarrivo, Melli y Fuser) y el presidente Krause, celebró así un éxito que puede dar un impulso a su temporada, mientras que el Toro sigue buscando, más que el juego, la continuidad en los resultados necesaria para remontar en la clasificación.