Las partes están cada vez más cerca: la oferta es de 5 millones más bonificaciones por un contrato hasta 2031, sin cláusulas de rescisión
Pasos de gigante hacia la meta. Mike Maignan y el Milan se tienen cariño, han dejado atrás algunos malentendidos del pasado y ahora están listos para seguir adelante juntos. ¿Qué falta? La firma del nuevo contrato, que ambas partes están negociando estos días. Quedan solo algunos detalles, pero ahora tanto el club como el jugador (y sobre todo los agentes) reman todos en la misma dirección, la que conduce a la tan ansiada renovación. Incluso el tema de las comisiones al agente —el último obstáculo surgido en las últimas semanas— parece ahora menos preocupante, hasta tal punto que ya en los próximos días, tras el desplazamiento a Roma, está prevista una reunión decisiva con Jonathan Kebe, a quien ya se vio en Milán tras la victoria en Como: la sensación es que esta vez la reunión podría concluir con el acuerdo definitivo.
Un panorama completamente diferente al de principios de temporada, cuando Magic Mike se quedó en el Milan, a pesar de que en verano había dado prácticamente el sí al Chelsea, antes de que en la via Aldo Rossi respondieran «no, gracias» a la oferta de los Blues. Se pensaba que su permanencia sería temporal, hasta el vencimiento del contrato actual, es decir, el 30 de junio de este año, sobre todo por lo ocurrido a principios de 2025, cuando el Diavolo dio marcha atrás en la propuesta de renovación tras algunos errores de más del francés. Sin embargo, el director deportivo Igli Tare, respaldado por el director general Giorgio Furlani, Max Allegri y el cuerpo técnico, tuvo desde el principio en mente la descabellada idea de hacer cambiar de opinión a Maignan, de convencerlo de que su futuro aún podía ser de color rossonero. El entusiasmo por los buenos resultados, las excelentes actuaciones del portero y la buena sintonía de Mike no solo con Allegri y el segundo entrenador Landucci (no en vano, exportero de la Serie A…), sino también con el nuevo preparador de porteros, Claudio Filippi, hicieron el resto. Así hemos llegado hasta hoy, cuando a Maignan le ha vuelto una loca ganas de volver al Milan.
cifras— La oferta rossonera está ahí sobre la mesa, a la espera de ser ratificada. Un salario base de 5 millones de euros netos, al que se suman bonificaciones más o menos fáciles de alcanzar, pero que elevan el sueldo hasta situarlo aproximadamente al nivel de Rafa Leão, el mejor pagado de la plantilla; sin cláusula de rescisión; un contrato que se extendería hasta el 30 de junio de 2031. Maignan tiene prácticamente el bolígrafo en la mano, solo tiene que posarlo sobre el papel.