Los bianconeri tendrán cinco partidos asequibles de aquí a finales de enero, mientras que los cuatro primeros deberán enfrentarse en varios duelos directos. Y el trabajo de Spalletti por fin empieza a dar sus frutos…
¿Ha nacido una nueva Juve? Tras las dos victorias en los enfrentamientos directos contra el Bolonia y la Roma, la pregunta es legítima. Ciertamente, por decirlo con palabras de Agatha Christie, dos indicios aún no constituyen una prueba, pero la sensación es que nos encontramos ante un equipo diferente. Más fiel a las exigencias de su entrenador y, sobre todo, más convencido de sus propias capacidades. Por otra parte, Spalletti lo había repetido hasta la saciedad: sus jugadores solo tenían que ser conscientes de su fuerza y de lo bien que lo habían hecho en los entrenamientos. Y la impresión es que, en los últimos 180 minutos, se ha producido el punto de inflexión…
Tras la derrota en Nápoles del pasado 7 de diciembre, la Juventus ocupaba la séptima posición en la clasificación, a cuatro puntos de la Roma, cuarta, y con el Como y el Bolonia por delante. Tanto es así que Spalletti había reprendido a sus jugadores. «Hay que dar un paso adelante, y rápido, porque de lo contrario será difícil», había dicho sin rodeos. A continuación vino el partido de la Champions contra el Pafos, con las «situaciones embarazosas» (en palabras de Luciano) en la primera parte y la confirmación de que se enfrentaban a un equipo atenazado por el miedo a fallar y aplastado por el peso de la camiseta. Pero entonces llegó el clic: el 2-0 en la segunda parte, pero sobre todo la victoria (y convincente) a domicilio en Bolonia. En el que los bianconeri se mostraron agresivos, por momentos incluso dominantes, reactivos y capaces de aprovechar los defectos del rival. «Ahora no pueden dar marcha atrás: ha sido una prueba fundamental», había advertido Spalletti, quien, contra la Roma, aunque con más sufrimiento sobre todo en la primera parte, obtuvo la confirmación. Desde ayer, la Juve es un poco más suya. Y también un poco más libre de las superestructuras. «Tenemos ante nosotros a unos chicos atentos, decididos y con ganas de labrarse un pedacito de historia entre las paredes de estos recintos», sentenció el técnico toscano tras la victoria sobre los giallorossi. «Están intentando trabajar para que también se hable de ellos, con ganas de labrarse un futuro por sí mismos y no por lo que fue el pasado, de hacerse también un hueco de gloria personal».
Esta voluntad. ⚪️ ⚫️#JuveRoma [2-1] pic.twitter.com/vEnocpvHKD
— JuventusFC (@juventusfc) 20 de diciembre de 2025
el calendario de la Juve en enero— ¿Y ahora qué? El calendario viene al rescate del entrenador de la Juve y de sus jugadores: tras tres enfrentamientos directos consecutivos, llegan cinco partidos que, sobre el papel, parecen asequibles: Pisa, Sassuolo y Cagliari a domicilio, y Lecce y Cremonese en casa. En el mismo periodo, el Inter, líder de la clasificación, se enfrentará al Atalanta a domicilio, y al Bolonia y al Nápoles en casa; el Milan, segundo, tendrá el complicado partido aplazado contra el Como; el Nápoles, tercero, se enfrentará a la Lazio y a los nerazzurri fuera de casa; la Roma, cuarta, deberá afrontar el desplazamiento a Bérgamo. Es cierto que persisten algunos defectos (pérdidas de balón, errores en el último pase y ocasiones desperdiciadas) y, contra equipos como los próximos rivales, que jugarán con un bloque muy bajo, la Juve ya ha demostrado en el pasado (véanse el Torino y la Fiorentina) que le cuesta mucho. En el mejor de los casos, sin embargo, a finales de enero los bianconeri podrían encontrarse disputando el duelo directo en el Allianz contra el Nápoles en plena lucha por el título. «Ve al Nápoles y luego muere», se pensaba tras la derrota del 7 de diciembre. «Ve al Nápoles y luego resurge» podría haber sido, en cambio, el destino de Spalletti.