¿Dónde alinearlo? La cuestión sigue abierta y, tras el doblete del turco contra el Cagliari, el entrenador la ha profundizado aún más: ¿dónde puede rendir al máximo el número 10?

Se necesita una mayoría más uno para decidir si Yildiz debe jugar más como segundo delantero o como extremo. Spalletti, que «antes lo veía todo desde fuera, pero ahora estoy metido en ello», intenta llegar a un acuerdo «haciendo un poco de esto y un poco de aquello». Se ha formado una idea muy clara sobre el jugador, aunque lo difícil para el entrenador viene ahora: convencer al turco de que siga un guion, quizá con más eficacia que sus predecesores Tudor y Thiago Motta. Fue Allegri quien le dio la oportunidad de debutar en el primer equipo al jugador nacido en 2005, pero en aquel momento el jugador venía de una buena temporada en la Primavera (donde jugó principalmente como delantero) y de una breve etapa en el Next Gen para ganarse la confianza entre los mayores.

La primera consagración de Yildiz en la Juve se produjo con Thiago Motta, quien siempre le pidió al jugador que actuara más como extremo por la banda izquierda. Las indicaciones del entrenador se centraban principalmente en dos aspectos: el primero era adentrarse en el campo y buscar el remate con la derecha desde el vértice del área rival; el segundo, presionar inmediatamente la posesión del rival para cortar de raíz la construcción del juego. En ambas situaciones, que exigían pensar con rapidez y claridad, además de un importante gasto de energía, el delantero no siempre lograba aguantar los noventa minutos, lo que le hacía perder lucidez en la zona de gol. Así, para gestionar mejor su resistencia, Yildiz jugaba ligeramente más retrasado: lo justo para no verse en apuros constantemente.

Mapa de calor de Yildiz con Thiago Motta

CON TUDOR—  La llegada de Tudor al banquillo de la Juve le ha dado algo más de libertad al jugador en la fase de no posesión. Bajo la dirección del croata, Yildiz ha tenido menos responsabilidades en defensa y se le ha animado a presionar más por el centro, para estar más cerca de la portería. A diferencia de Thiago Motta, que en algunas ocasiones había alineado al turco por la derecha, Tudor siempre lo ha alineado por la izquierda o le ha pedido que se sitúe lo más adelantado posible, para poder apoyarse en Vlahovic o, en cualquier caso, en el referente dentro del área. Yildiz ha mantenido su tendencia a moverse con mayor libertad y a no limitarse a un único papel: precisamente su labor de desestabilizar a las defensas rivales ha convencido a Tudor de no encasillarlo demasiado en los esquemas tácticos, sino de dejarle actuar desde la zona de tres cuartos hacia arriba.

Mapa de calor de Yildiz con Tudor

CON SPALLETTI—  Al encontrarse con un jugador mucho más consciente y ya en parte maduro (ya no era un talento en bruto por moldear), Spalletti apostó de inmediato precisamente por su libertad de movimiento. «Una vez hace una jugada por dentro y dices que es un segundo delantero. Luego lo ves hacer una jugada por la banda y dices que es un delantero exterior. Después vuelve al centro. ¿Y luego? Pues va donde le da la gana porque él sabe mejor que nadie dónde puede encontrar espacios —dijo el entrenador de la Juve—. Lo pongo como mediapunta por la izquierda, así puede moverse según las circunstancias. Está claro que si se queda por dentro está más cerca de la portería; me gustaría que lo hiciera más a menudo porque es bueno girándose tanto con la derecha como con la izquierda. Pero ahí hay muchos espacios reducidos en comparación con estar más abierto, donde se desmarca del rival y te pone en condiciones de marcar, porque es más difícil hacerlo desde tan lejos».

Mapa de calor de Yildiz con Spalletti

LA PERSPECTIVA—  El deseo de Spalletti es que «juegue más centrado, porque cuando se gira y mira a la portería, suenan las campanas, incluso en los entrenamientos». Pero solo el tiempo aclarará el papel de Yildiz, que en este momento es mucho más importante para la Juve por sus goles: sobre todo tras la lesión de Vlahovic y el rendimiento irregular de David y Openda. El turco también podría convertirse en la clave para dar salida a los dos nuevos fichajes en ataque, pero Spalletti necesita certezas. Bajo la dirección de Thiago Motta, en 42 partidos, Yildiz anotó 6 goles y dio 5 asistencias entre liga y copas. Con Tudor, en cambio, el jugador nacido en 2005 ha mejorado su rendimiento personal con 8 goles y 8 asistencias en 22 partidos. Mientras que con Spalletti —inmediatamente después del gol marcado contra el Udinese con Brambilla en el banquillo—, el número 10 ha anotado 2 goles y ha dado una asistencia en 5 partidos.

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