El número uno de la AIA había solicitado un acuerdo, pero la Fiscalía Federal lo rechazó, al considerar que la sanción propuesta no era adecuada
Esta mañana se ha notificado la remisión de la Fiscalía de la FIGC al presidente de la AIA, Antonio Zappi, y al miembro del Comité Nacional, Emanuele Marchesi. «Es la hora más oscura, pero habrá un juez en Berlín», ha sido el amargo comentario del presidente, que cita dos famosas frases históricas. Una medida esperada, tras el cierre de la investigación y, sobre todo, tras la lectura de los documentos de la Fiscalía que acusaban al presidente de presuntas presiones ejercidas sobre los máximos responsables de los órganos técnicos de la Serie C y la Serie D, en particular sobre Maurizio Ciampi y Alessandro Pizzi, quienes, según la acusación, habrían sido empujados a dimitir para ser sustituidos por Daniele Orsato y Stefano Braschi. El número uno de los árbitros, que había sido escuchado por el fiscal Chinè durante la investigación y de nuevo tras la notificación de su cierre, prefiriendo presentarse en Via Campania al envío de un escrito de defensa, no llegó a un acuerdo sobre un posible acuerdo que había solicitado en un primer momento, sin aceptar, ni siquiera implícitamente, la responsabilidad o culpabilidad con el fin de no desestabilizar demasiado la AIA. Para el fiscal, la solicitud de sanción propuesta era incongruente y decidió rechazarla. Por lo tanto, el presidente se dispone a afrontar el proceso ante el Tribunal Federal Nacional.
Zappi, en un comunicado publicado en la página web de la AIA inmediatamente después de la remisión, reitera «su total ajenidad y reivindica la plena legitimidad de su actuación. En pleno respeto de los procedimientos y las instituciones de la justicia deportiva, se han puesto en marcha de inmediato todas las iniciativas necesarias para proporcionar las aclaraciones solicitadas y facilitar la documentación útil para demostrar la corrección de la actuación del presidente y de la Asociación Italiana de Árbitros». El presidente confirma además «la máxima colaboración con los órganos competentes» e invita a todos los asociados «a mantener el equilibrio, la cohesión y el sentido de la responsabilidad, evitando polémicas públicas que puedan perjudicar la imagen, la unidad y la credibilidad de la AIA». Y, en aras de la transparencia, ha solicitado que los documentos estén a disposición de los asociados que deseen consultarlos.
adelante aia— La nota concluye reiterando que la AIA y Zappi seguirán «actuando con rigor y determinación, reivindicando en todos los ámbitos su dignidad institucional y protegiendo la solidez de la Asociación, continuando con el desempeño de su función con independencia y responsabilidad. Se mantiene la voluntad de llevar adelante un proyecto técnico basado en la calidad, el crecimiento y la valorización de todo el movimiento arbitral, siguiendo la línea trazada desde el inicio del mandato, en la convicción de que el respeto de las reglas y las garantías constituye la base de toda evaluación equitativa y consciente».