El español, nueve veces campeón del mundo, cuenta algunos detalles de su convalecencia: «Si hago actividades como jugar al pádel o lanzar piedras al río durante tres días, me duele el lado derecho». Y vuelve a hablar de su rivalidad con Valentino
Para Marc Márquez ha llegado el momento de la «Throttle therapy», literalmente la «terapia del acelerador». En las redes sociales, el piloto de Ducati ha utilizado esta definición irónica para anunciar la reanudación de los entrenamientos en moto tras la grave lesión en el hombro derecho que sufrió durante el Gran Premio de Indonesia. El español está intensificando su preparación de cara al Mundial de MotoGP de 2026. Sin embargo, las recientes molestias han dejado huella. Márquez ha hablado de ello durante una entrevista concedida a La Sexta. Y no ha faltado una nueva alusión a la interminable rivalidad con Valentino Rossi.
El regreso a la moto supone un importante paso adelante, pero no el fin de los sufrimientos para Marc: «Siempre he sido una persona que convive con el dolor. Pero si duermo sobre el costado derecho, sé que me dolerá. Además, si realizo actividades como jugar al pádel o lanzar piedras al río durante tres días, soy consciente de que sentiré dolor. Tengo una gran tolerancia. Esto me ha sido útil en varias ocasiones, pero en otras circunstancias sin duda me ha perjudicado. A veces pensaba que una lesión no era tan grave». A continuación, Márquez añadió: «Cada lesión pasa por tres fases. En la primera, uno se siente destrozado, nadie puede consolarte: este año, a pesar de haber ganado el título, pasé tres semanas en casa aislado. El dolor te enfada y te hace desahogarte con tus seres queridos. Luego viene la segunda fase: todos intentan frenarme. El último momento tiene que ver con la paciencia: me gustaría subirme a la moto, aunque no pueda». Marc admitió haber aprendido algunas lecciones: «Las caídas te enseñan cuáles son los límites y te hacen respetar el riesgo. Es un tabú, pero una vez en casa te das cuenta del daño sufrido».
Márquez y Valentino— A pesar de su reciente lesión, en 2025 Márquez igualó a Rossi en el número de títulos mundiales ganados, nada menos que nueve. Con el italiano, las relaciones son inexistentes desde hace 10 años. El español eludió el tema: «Vivir con resentimiento es muy difícil. No quiero que mis seguidores guarden rencor. Prefiero que ahorren energías para aplaudirme. En el momento de mi lesión, fue otro piloto quien me obstaculizó. Cometió un error, pero nadie lo hace a propósito: siempre estamos al límite, pero, a veces, la gente no lo entiende». Una referencia a la petición que hizo a sus seguidores tras el contacto con Marco Bezzecchi en Indonesia.

futuro— Por último, el nueve veces campeón del mundo se ha planteado sus próximos pasos, incluida la retirada: «Lo más difícil para un deportista es saber cuándo y cómo dejarlo. Sé que me retiraré por culpa de mi cuerpo». Ser piloto es un trabajo tan especial como arriesgado. Marc ha admitido: «Hipotéticamente, no me gustaría que mi hijo practicara este deporte. Soy muy protector, mi apellido no le ayudaría. La gente diría que ha llegado hasta ahí gracias a la familia. Mejor un balón de fútbol, una raqueta o cualquier otra cosa».