Hojbjerg sigue siendo el principal objetivo; si no se concretara, los bianconeri apostarían por el austriaco para reforzar el mediocampo de Spalletti
¿Recuerdan el estereotipo del mediocampista todo músculos, garra y con cara de pocos amigos? Pues olvídese de él. Xaver Schlager, de profesión centrocampista defensivo, pero capaz de llevar el balón de un lado a otro del campo, objetivo de la Juve entre enero y junio (cuando quedará libre de contrato con el Leipzig) si fracasara el plan A con Hojbjerg, es exactamente lo contrario. A ver películas de batallas repletas de frases motivadoras, prefiere la lectura. «Para tener éxito en el campo, es importante tener mi vida en orden. Por eso empecé a leer libros. Me di cuenta de que me relaja. Lo contrario de lo que ocurre cuando paso mucho tiempo en las redes sociales», es su lección de vida.
Lectura y escritura, porque entre las actividades diarias de Xaver Schlager se encuentra también la redacción del «diario de los 6 minutos». «Me tomo tres minutos cada mañana y cada tarde y respondo a las mismas preguntas —ha revelado—. “¿Por qué estoy agradecido?”, “¿Qué me gustaría hacer hoy?”, y escribo un mensaje positivo». Si en el campo su ídolo de niño era Thierry Henry (aunque en la plantilla de la Juventus podría representar el alter ego de Khephren Thuram), fuera de él sus referentes son Osho, Hesse y Coelho. Un centrocampista «filósofo», cabría decir, comprometido también con causas sociales a través del proyecto Common Goal (dona el 1 % de su salario para financiar iniciativas benéficas) y vinculado a sus orígenes, hasta el punto de haber abierto un establecimiento hotelero («Landgasthaus Dorfrichter») en su pueblo natal (St. Valentin, en Austria).
juve, cómo juega xaver schlager— De 28 años, zurdo y formado en el Salzburgo, Schlager ha desarrollado hasta ahora su carrera principalmente en la Bundesliga (primero en el Wolfsburgo y, ahora, en el Leipzig) y ya ha tenido que lidiar con varias lesiones graves: dos roturas de ligamentos cruzados (en 2021 y en 2024) y numerosos problemas en los tobillos, entre ellos una lesión en el ligamento sindesmótico (en 2023). Además de sus cualidades técnicas como mediocampista defensivo y su capacidad para llevar el juego hacia adelante, el austriaco aportaría a Turín también su considerable experiencia internacional, compuesta por 49 partidos con la selección y la participación en la Eurocopa 2020. Pero, sobre todo, le proporcionaría a Spalletti un jugador capaz, con su actitud, de aportar serenidad a un vestuario que, en los últimos años, ha demostrado sufrir mucho el peso de la camiseta.