El gran crecimiento del extremo no ha pasado desapercibido, sobre todo en Inglaterra. Pero el club rossonero puede contar con dos factores clave…
En los últimos meses, muchos han aguzado el oído, como perros y gatos cuando ocurre algo interesante. Lo interesante está sucediendo en el Milan, donde hay un joven que, en el espacio de un semestre, ha pasado de la Serie C a la A y parece que ya no hay quien lo pare. Davide Bartesaghi está viviendo un cuento de hadas personal que se ha convertido en la estrella polar a seguir en la trayectoria de muchos jóvenes desde las categorías inferiores hasta los primeros equipos. En su caso, además, es prácticamente perfecto desde el punto de vista rossonero, ya que Davide, salvo un par de años que pasó en el Atalanta, ha recorrido todos los pasos en la cantera del Diavolo hasta su llegada al mundo de los mayores.
Su oficio es complejo: el de lateral izquierdo es un papel particular, delicado, y además, en el Milan, en esa banda, aún hay que enfrentarse al recuerdo de las aceleradas de Theo Hernández, antes de que las ruedas se desgastaran y lo sacaran de la carretera. Ciertamente, Davide tiene poco o nada que ver con Theo. Son dos tipos de jugadores diferentes y dos personas aún más diferentes. Sin embargo, aunque el fútbol que practica el número 33 es decididamente menos «descarado» y llamativo que el del francés, ahora su nombre circula por los círculos más selectos del fútbol europeo. Sobre todo en esa Premier League que no se hace demasiadas preguntas sobre el posible coste de un jugador. Si en el radar aparecen perfiles que gustan, se lanza la oferta, con todo respeto a las mil —comprensibles— paranoias financieras de los clubes italianos a la hora de fichar.
¿Qué nota tiene Bartesaghi?— El doblete ante el Sassuolo ha encendido aún más los focos sobre Bartesaghi, pero la atención ya era bastante intensa. Mérito de una temporada en la que Davide, partido tras partido, se ha demostrado cada vez más válido y maduro, quitándole de hecho el puesto a Estupinan, que era el titular designado. Basta pensar que su nota media de la temporada es de 6,5: solo Modric (6,72) y Rabiot (6,63) lo han hecho mejor que él. Davide se sitúa justo detrás de estos dos grandes, en el tercer escalón del podio, incluso por encima de Pulisic (6,42). Hace un año formaba parte de la plantilla del Milan Futuro, que luego descendió, pero cumplió su objetivo principal: incorporar a un joven prometedor al primer equipo. Y también a la selección nacional, a juzgar por las palabras de gran apertura hacia él por parte de Gattuso. No queda, pues, más que estar atentos a los cantos de sirena del extranjero, para evitar tentaciones que, por otra parte, difícilmente llegarán a corto plazo. Mientras tanto, Davide renovó en mayo hasta 2030, por lo que está ampliamente protegido por el Diavolo. Y además, sencillamente, el club lo considera uno de los pilares sobre los que construir el equipo del futuro, además de que el extremo está disfrutando de la suerte de jugar en el club donde se formó y se crió, y se encuentra muy a gusto donde está. Sin embargo, los ingleses siguen atentos, sobre todo en el Arsenal, que ya le había echado el ojo en verano. Por ahora el problema no se plantea, pero una cosa es segura: cuanto más dé que hablar Bartesaghi, más habrá que resistir a las tentaciones.