El joven de 16 años marcó pocos segundos después de saltar al campo por primera vez con la Roma: «He aprendido mucho con Gasperini». Su padre, Antonino: «Estamos todos muy emocionados, ahora hay que seguir trabajando».
Dieciséis años, a pocos pasos de los diecisiete que cumplirá el 10 de febrero. Antonio Arena entra en la historia de la Roma con un gol que huele a fecha emblemática a pesar de la derrota final. Y lo hace pocos segundos después de saltar al campo acompañado por los aplausos de consuelo de un Olímpico casi resignado. Sin embargo, Arena hace estallar ese estadio que hasta ahora solo había visto por televisión y, en alguna ocasión, desde el banquillo, antes de la amargura final y de un doblete que estuvo a punto de conseguir. Lo hizo delante de su padre Antonino, presente en la tribuna como lo había estado desde sus inicios en el Ucchino Football de Australia, luego con el Western Sydney Wanderers y, finalmente, en el Pescara: «Estamos todos muy emocionados, ahora hay que seguir trabajando. Queremos que siga acumulando este tipo de experiencias. Es joven y aún tiene que crecer», dijo después del partido.
«Es un momento maravilloso, estaba un poco nervioso, pero solo pensaba en jugar. Wesley hizo un buen centro y yo marqué enseguida. No olvidaré esta noche», dice emocionado el italoaustraliano al final del partido. El agradecimiento del jugador nacido en 2009 va sobre todo a Gasperini: «He jugado cuatro partidos en el banquillo con él y algunos entrenamientos. Son muy duros, pero ya he aprendido mucho. Quiero seguir trabajando y espero continuar así. Mi mentalidad sigue siendo la misma, nada cambia después del gol de hoy. Todavía me queda mucho por hacer».
Una señal de madurez. También la tiene a la hora de señalar a un ídolo: «Es Ronaldo “Il Fenomeno”, era un jugador completo. Me gusta ver a muchos delanteros para aprender, pero él era el mejor. ¿A quién me parezco? Me gusta atacar en profundidad, pero quiero ser yo mismo y ser cada vez más fuerte».