El delantero marroquí aportaría calidad y, sobre todo, físico a Spalletti, que se prepara para cambiar la configuración del equipo
Primero: necesitamos un delantero. Segundo: necesitamos uno que sepa ocupar el área de penalti como lo hace un «auténtico» número nueve. El mercado de invierno de la Juve ha dado un giro inesperado, dictado por las circunstancias: si no se marca tras tener el balón en los pies durante el 78 % del partido (véase el caso del Cagliari) o si solo se marca en una ocasión tras haber intentado el remate 26 veces (véase la tarde contra el Lecce en el Stadium), no queda más remedio que dar la voz de alarma. Así surge la operación En-Nesyri, a petición expresa de Luciano Spalletti: de acuerdo con los acuerdos de finales de octubre, cuando el exseleccionador italiano firmó un contrato de ocho meses, pero si se quiere estar entre los cuatro primeros en la meta de mayo, algo tenía que moverse, y se ha movido.
En-Nesyri es un delantero centro de 1,88 metros, ganó dos Europa League en su etapa en el Sevilla, se ganó el corazón de Mourinho y con Mou llegó al Fenerbahçe: una trayectoria nada trivial. A Turín aportará ese instinto goleador que David y Openda no tienen: las jugadas de Conceiçao y sus compañeros para llegar al área rival podrán traducirse en pases perfectos para la cabeza del delantero marroquí. Sí, la cabeza. En-Nesyri es de los que saben ir al área y, cuando lo hace, son problemas para quien intente interponerse: entre 2016 y 2024, en La Liga ha marcado veinte goles tras centros desde las bandas, solo superado por Karim Benzema, que en el mismo periodo anotó uno más. Goles y movimientos: la ecuación perfecta. No estamos hablando de una estrella del fútbol, sino de alguien que sabe cómo convertir en oro lo que el equipo idea o construye: un plan A que se convierte en el clásico plan B si el espacio se reduce o desaparece durante el partido. En-Nesyri aporta profundidad porque sabe defender el balón al estilo de Vlahovic cuando el serbio está en racha: no defenderlo, para Spalletti, es un problema a la luz de un fútbol que también exige bastante resistencia y equilibrio.
calidad— Se espera que la humo blanco de Estambul, salvo complicaciones de última hora, llegue a lo largo del día y proporcione a Spalletti nuevas soluciones tácticas. «¿Puede David jugar como segundo delantero detrás del delantero centro? Sí, puede hacerlo…», fue la respuesta del técnico bianconero la noche tras el partido contra el Benfica. Traducido: la calidad del delantero centro canadiense, hábil en la interacción con quienes le rodean, puede situarlo unos metros más lejos del portero y convertirlo en un perfil excelente con nuevas funciones. El mercado de invierno, para la Juventus, entra en su fase decisiva y el primer movimiento podría resultar el más valioso: si realmente estamos ante los últimos detalles, la llegada de En-Nesyri tendrá el efecto de cambiar también el esquema de Spalletti de una manera significativa e innovadora.