El entrenador nerazzurro tras la trabajada victoria ante el Kairat Almaty: «Fui yo quien tuvo la idea de que jugara el Toro. Los kazajos nos pusieron en apuros»
La receta de Cristian Chivu es sencilla: sonreír. Lo había dicho en la sala de prensa antes del partido contra el Kairat y lo reiteró tras la trabajada victoria en San Siro: «Esto ha sido una lección para nosotros. Deberíamos haberlo hecho mejor». Al ser preguntado por su antiguo compañero Maicon, ganador del Triplete junto a él, Chivu confesó haber vuelto a ver el Inter-Rubin Kazan (2-0) de la temporada 2009-10: «Sí, no conseguimos sentenciar antes. Ellos se mantuvieron siempre en el partido y nos pusieron en apuros. A menudo intentamos una construcción a tres con el portero, nos costó plasmar lo que habíamos preparado. Yo asumo la responsabilidad, ellos lo saben porque son chicos maduros e inteligentes».
jugar con una sonrisa— Chivu continúa: «Ahora soy el entrenador y la responsabilidad es mía, podría haberlo hecho mejor. ¿Un acuerdo con Lautaro? Un jugador nunca se permitiría venir a pedirme que le dejara jugar. La idea fue mía. Para un delantero, para sacarlo de una situación así, hay que darle minutos. Estoy más contento con la jugada que hizo en el córner para ir a rematar un centro, por ejemplo. Ese es el espíritu adecuado para nosotros. El fútbol también es felicidad, no hay que presionarse demasiado ni ver fantasmas donde no los hay. Lautaro es importante, al igual que muchos otros, y es importante sonreír; hay que darlo todo».