En una entrevista en el programa web «Piers Morgan Uncensored», el serbio vuelve a hablar del asunto: «Será como la nube de las vacunas para mí».
«La cuestión del dopaje es una nube que le seguirá, al igual que la nube del Covid me seguirá a mí». Novak Djokovic vuelve a hablar de Jannik Sinner y del caso Clostebol. Lo hace en una entrevista en el programa web «Piers Morgan Uncensored», que se emitirá íntegramente hoy. En el avance difundido en el canal de YouTube por el controvertido presentador británico, se oye al campeón serbio responder en estos términos tajantes a la pregunta sobre el tema. Cabe recordar que Djokovic, en el pasado, nunca ha ocultado sus críticas sobre el asunto que llevó al número 2 del mundo a una suspensión de tres meses acordada con la AMA. El resultado positivo de Sinner al clostebol —debido, según la reconstrucción, a trazas infinitesimales de la sustancia absorbidas durante un masaje a mano desnuda de su fisioterapeuta, que había utilizado una pomada que contenía el esteroide para curar una herida— ha desatado amplios debates en el circuito.
Cuando salió a la luz el caso de Sinner, Nole denunció «una falta de protocolos estandarizados y claros» y argumentó así sus dudas: «Hay jugadores que llevan más de un año esperando que se resuelva su caso. Por lo tanto, el problema es la incoherencia y la falta de transparencia. Me ha frustrado mucho, como a la mayoría de los demás jugadores, el hecho de que nos hayan mantenido en la ignorancia durante cinco meses. La mayoría de los jugadores piensan que hay favoritismo. Parece que se puede influir en el resultado si eres un jugador de primer nivel, si tienes acceso a los mejores abogados y a determinados recursos». Cabe recordar que la ITIA (la agencia internacional para la integridad del tenis) ha reiterado en varias ocasiones que, en el caso de Sinner, se han respetado todas las normas y procedimientos, de acuerdo con el código de la AMA. Ahora, en la entrevista que acaba de conceder, el 24 veces ganador de Grand Slam habla de una «nube» que acompañará a Sinner durante el resto de su vida, creando un paralelismo (no muy acertado) con la polémica desatada por su negativa a vacunarse contra la COVID, que le llevó a ser expulsado de Melbourne antes del Abierto de Australia de 2022.