El español remonta ante el estadounidense tras casi tres horas de gran tenis, logrando su segunda victoria en dos partidos en las Finales ATP, pero aún no tiene matemáticamente asegurada su plaza en semifinales. Si vence a Musetti en la última jornada, cerrará 2025 al frente de la clasificación
La solidez (pero también la calidad) de Taylor Fritz frente a la insostenible ligereza que acompaña al desmesurado talento de Carlos Alcaraz: este podría ser el resumen, que por otra parte es el clásico de tantos partidos disputados por el español, de un encuentro que Carlos cerró en el tercer set, 6-7, 7-5, 6-3. Pero el número uno del mundo tardó dos horas y 47 minutos en superar a su rival.
El partido se convierte desde el principio en una batalla, entre breaks y contra-breaks en los primeros juegos, decisiones erróneas de Alcaraz, incluyendo algún que otro amortiguado desafortunado, brillantes revés seguidos de errores garrafales, voleas delicadas y diversos errores de medida. Por parte del estadounidense, en cambio, hay mucha solidez, la capacidad de defenderse con un tenis lineal y de no dejar nunca de creer en sí mismo. Siempre ha estado convencido de que puede ganar un Grand Slam y en cada partido demuestra tener personalidad y una total incapacidad para desanimarse. En cuanto a Carlitos, ya se conoce su tendencia a los baches (ya mostrados también anteayer contra De Minaur) que le condenan a malgastar energías y a arriesgarse a sufrir derrotas abultadas. Y, de hecho, el primer set es para el estadounidense: Carlitos se aferra hasta el tie-break, que gana Fritz por 7-2 con un doble minibreak y dos aces para cerrar. Todo por hacer para el (provisional) número uno del mundo, que en este partido se juega también la posibilidad de seguir siéndolo a final de año.
puntos clave— La batalla continúa en el segundo set: en el quinto juego, Alcaraz se enfrenta de inmediato a los primeros riesgos: primero falla un drop shot innecesario, luego encaja un gran golpe de derecha de Fritz, y finalmente cierra el punto con una volea alta espectacular, pero el estadounidense también ofrece un gran espectáculo. Es un momento clave y Alcaraz se mantiene por delante 3-2, pero le han hecho falta 22 puntos para cerrar el juego. A continuación llegan momentos de respiro para ambos, con juegos perfectos al servicio, y se mantiene el servicio, aunque con el primer set en manos del estadounidense es siempre Carlitos quien arriesga más. Se puede decir que el tren del éxito pasó de largo para Fritz en el noveno juego del segundo set, cuando falla en la elección con la pista abierta y permite al español ponerse 5-4, a pesar de las muchas dificultades encontradas.

resistencia— Pero Fritz no se rinde, cae al suelo, afortunadamente sin consecuencias, y sigue luchando. 6-5, 0-40: Fritz está cansado, pero no se rinde; intenta defenderse, pero comete demasiados errores y Carlos consigue in extremis el break que le lleva al tercer set. También en el set decisivo el partido comienza igualado, pero las fuerzas y la resistencia de Fritz han disminuido (¿culpa del resbalón? Quizás más bien por el peso de esa oportunidad perdida). Y el suspiro de alivio para Alcaraz y sus seguidores llega en el sexto juego, cuando un Fritz ya en claro declive se ve superado en el break, o mejor dicho, se inflige un auto-break con un error de derecha y una dolorosa doble falta. En ese momento, Carlitos tiene el partido casi ganado: se pone 5-2, desperdicia un punto de partido con el servicio de Fritz, deleita al público con una verónica, pero Fritz resiste y se acerca a 5-3. Es el momento decisivo para el talento español, que esta vez ya no falla: en el último juego, una ráfaga de voleas y ningún punto de partido desperdiciado. Cansado pero feliz (127 puntos frente a 115), Carlitos ve la semifinal: pero solo será segura si De Minaur vence a Musetti esta noche. De lo contrario, todo quedará para la última jornada, precisamente contra el italiano.