Descubramos los principales detalles del nuevo monoplaza del Cavallino: gran cuidado en la conformación de los laterales, que denotan una atención especial a los flujos. En el perfil delantero, los actuadores que cambian la incidencia de los alerones (aerodinámica activa) están integrados en los paneles laterales
Ferrari ha desvelado las formas del nuevo SF-26, el monoplaza con el que la Scuderia afrontará la temporada 2026, caracterizada por una amplia revolución normativa en materia de aerodinámica y unidad de potencia. Las primeras imágenes del SF-26 revelan, aunque es correcto considerar la versión actual como transitoria con respecto a la que veremos en Melbourne en la primera carrera, algunos elementos distintivos del proyecto. No solo la adopción del esquema push rod en el tren delantero y trasero, abandonando así el esquema pull rod en la parte delantera, que en el SF-25 nunca dio a los pilotos la sensación de conducción correcta en lo que respecta a la entrada en curva.
Partiendo del alerón delantero, es interesante la conformación, no tanto de los perfiles como de elementos como los actuadores que modifican la incidencia de los flaps activando la aerodinámica activa, incorporados en los laterales. El morro está conectado al alerón mediante unos cortos pilones curvos. Pero la parte más interesante, que pone de manifiesto soluciones no esbozadas, sino profundamente pensadas, se encuentra a nivel de los laterales, donde las tomas de aire situadas en la parte superior, como en el coche anterior, ocultan en el profundo canal situado debajo la entrada de un conducto de derivación que luego desemboca en la base del capó del motor. Estos elementos nos dan la impresión, si los examinamos junto con la toma dinámica de la unidad de potencia de sección casi triangular con bordes redondeados, pero sobre todo de dimensiones extremadamente reducidas en comparación con la competencia, de que el estudio de la fluidodinámica interna del SF-26 ha seguido caminos muy diferentes a los de los otros monoplazas vistos hasta ahora.
aleta dentada— En esencia, esto proporciona una pista muy relevante sobre la precisión que se ha prestado sobre todo al embalaje de la unidad de potencia y sus radiadores e intercambiadores de calor. La parte trasera del coche, por otra parte, parece muy estrecha, sobre todo en lo que se refiere a la salida trasera del aire caliente, lo que denota una atención especial a la gestión de los flujos que, de hecho, también serán fundamentales para la extracción del aire de la parte inferior del coche a través del difusor. Es interesante la voluminosa aleta del capó del motor, que en realidad reproduce en parte la del año pasado, caracterizada por un perfil dentado. Por último, la reducción de la distancia entre ejes a 3400 mm, según el reglamento, ha determinado un retroceso tangible, aunque no excesivo, del habitáculo. En definitiva, un monoplaza que esconde muchas características refinadas bajo un aspecto provisional que sufrirá cambios sustanciales antes de Melbourne.