El Turín del entrenador de la Juventus es, al menos durante estos primeros ocho meses de contrato, el de la Continassa. Un poco como en la época del Nápoles y de la habitación en Castel Volturno. Así es siempre como Lucio trabaja para alcanzar sus objetivos
Que Luciano Spalletti tenga predilección por alojarse cerca (muy cerca, de hecho, justo dentro) del centro de entrenamiento del club en el que trabaja no es nada nuevo. Y desde Nápoles hasta Turín nada ha cambiado. Firmó hace quince días y enseguida eligió el J|Hotel como su nuevo hogar. Una habitación con vistas a la Continassa para vivir al máximo la Juve, el mundo y el trabajo en blanco y negro. Una elección parecida a la que tomó en los albores de la construcción del Nápoles campeón de la Serie A de 2023. La nueva habitación no tendrá una pared completamente decorada con camisetas azules con el número 10 de Maradona como en Castel Volturno, pero la filosofía de Lucio sobre vivir dentro de «su» centro de entrenamiento se ha mantenido claramente igual a lo largo de los años.
Spalletti se siente como en casa cuando respira su trabajo. Es una cuestión de necesidad, de ganas de cercanía, de crear un vínculo también con los lugares, pero al mismo tiempo también una exigencia dictada por la brevedad inicial de su contrato. Por eso, el J|Hotel será el hogar del entrenador de Certaldo, sin duda, al menos hasta junio de 2026, primera fecha de vencimiento de su contrato de ocho meses, que puede renovarse si el equipo se clasifica para la Liga de Campeones.
habitación con vistas— Su permanencia en las instalaciones bianconeras está, por tanto, inevitablemente ligada a su trayectoria en el campo con la Signora. Tras el parón, Spalletti escribirá nuevas páginas de este primer capítulo de su etapa en Turín y, precisamente al regresar de la pausa por los partidos internacionales, a él y a la Juve les esperan ocho partidos en 30 días. Una racha densa y completa —lo tiene todo: Serie A, Liga de Campeones y Copa de Italia— de la que los bianconeri deberán salir sin contratiempos para no comprometer la lucha por los primeros puestos de la liga ni el avance en las demás competiciones. En el programa también figura la visita a Nápoles (el 7 de diciembre), además de los partidos contra Bolonia y Roma, citas que volverán a poner a prueba las ambiciones de esta Juve. El año pasado fue precisamente en este periodo cuando comenzó la racha de empates de Thiago Motta: seis empates consecutivos desde la reanudación tras el parón de noviembre hasta finales de 2024 en nueve partidos. La rotación de la plantilla podrá echar una mano, pero se necesitarán otras intuiciones tácticas para moldear aún más al equipo a su imagen y semejanza. Y la habitación con vistas a los campos de entrenamiento le servirá para mantenerse inmerso en el mundo bianconero. Cero distracciones, mucha concentración. Al fin y al cabo, así es como Spalletti prepara sus hazañas.