El talento del Cavallino, ahora en Haas, tras aquel debut en 2024 cuando sustituyó a Sainz: «Correr con los colores rojos es el objetivo de mi vida, es lo que me impulsa a darlo todo y me da energía cada mañana»
El primer GP de F1 de Oliver Bearman fue al volante de un Ferrari. El de Carlos Sainz, operado en 2024 en Yeda de apendicitis, y sustituido por un joven británico, capaz de llegar séptimo a la meta. Ahora, tras un primer año como piloto titular en Haas, ese joven solo tiene un objetivo: volver a correr para Ferrari. Y quiere que en Maranello lo sepan.
¿Cómo valora su primera temporada en la Fórmula 1?
«Ha sido larga y exigente. Ya había tenido una primera toma de contacto con la F.1 en tres carreras el año pasado, pero una temporada como piloto titular es totalmente diferente, incluso en aspectos que quizá se subestiman, como la cantidad de tiempo que pasamos lejos de casa. Hay que aprender a gestionar las propias energías y creo que este primer año ha sido muy instructivo, sobre todo por eso».
Mirando atrás, ¿qué consejo le daría al Bearman de principios de año?
«Que se mantuviera motivado y decidido incluso en los momentos más duros y difíciles. Hubo momentos en los que hice tonterías durante la temporada, cosas que, obviamente, ahora no repetiría, pero creo que todo me ha servido para aprender y mejorar más rápidamente. Por lo tanto, no me arrepiento de esos momentos; solo me gustaría decirle que nunca se desanime».
¿Cuál ha sido el momento más difícil de la temporada?
«Australia. Fue un comienzo de Mundial terrible, un fin de semana lleno de errores que terminó con un accidente. Sin duda, no es lo que uno desea como novato en su primera carrera del año. Otro momento duro fue Silverstone, sobre todo porque era el fin de semana de mi carrera en casa y cometí un error muy tonto que me costó una penalización, pero a partir de ahí creo que he mejorado mucho. He aprendido la lección».
El año pasado corrió en F.2 contra Hadjar, quien el año que viene estará en Red Bull junto a Verstappen. ¿Le sorprende su progreso?
«Me alegro mucho por él, ha demostrado tener mucho talento, y es fantástico que nuestra generación esté conquistando los equipos punteros, al igual que Kimi Antonelli con Mercedes. Debo decir que también siento un poco de envidia de que puedan luchar ahí delante, pero mi momento también llegará».
¿Con Ferrari?
«Ese es mi sueño, es lo que me impulsa a darlo todo y me da energía cada mañana. Quiero correr con el rojo, quiero ganar con el rojo: es el objetivo de mi vida. Tuve la suerte de poder saborearlo cuando corrí en Yeda en 2024 para sustituir a Sainz, y ahora que sé lo que se siente estoy aún más motivado. Pero, por ahora, me centro en mi equipo e intento dar lo mejor de mí aquí, sabiendo que mi sueño se hará realidad algún día».
¿Podrían los resultados de 2026 ser una gran oportunidad para llamar la atención de Maranello?
«Quiero que 2026 sea un año sólido, sobre todo para mi equipo, el Haas, para intentar aprovechar las mejores oportunidades con ellos ante este nuevo cambio normativo. Por lo demás, no tengo control: me siento preparado para cualquier cosa que me depare el futuro. Y el año que viene, con más experiencia, quiero demostrarlo aún más. A todos».