El giro decisivo hacia Harder también se debe al rechazo del exjugador del Atalanta: hay un acuerdo entre el club de De Laurentiis y el United por unos 40-45 millones
En la saga «El misterio del nuevo delantero del Milan», verdadero tema recurrente del mercado estival, Rasmus Hojlund ha sido uno de los protagonistas, al menos en algunos episodios. El delantero danés del Manchester United ha sido durante semanas el objetivo principal de los rossoneri, que luego giraron repentinamente hacia Boniface y, tras «quemarse» con el nigeriano del Bayer, ahora están a punto de cerrar el fichaje de Conrad Harder. Sin embargo, ayer por la tarde, desde Via Aldo Rossi se realizó una llamada a Seg, la agencia que representa a Hojlund. Un último intento para averiguar si había cambiado la situación del exjugador del Atalanta, que había puesto como condición para recalar en Milán una obligación, al menos condicionada a objetivos de rescisión tras el año de cesión. Sin embargo, Hojlund está ahora en negociaciones con el Nápoles y los márgenes para volver a entrar eran evidentemente tan estrechos que convencieron al Diablo para presionar en el frente Harder.
¿Y ahora qué? En estas horas, los agentes de Hojlund, el Manchester United y el Nápoles están negociando el acuerdo en una llamada. Lo que está en juego es la fórmula (el danés siempre preferiría una facilidad en el rescate), más que las cifras, ya que los campeones de Italia ya han acordado una valoración de entre 40 y 45 millones por el jugador.