En el Unipol Domus, dos remates de cabeza deciden el partido: el primero de Mandragora y el segundo del capitán sardo en los últimos minutos del encuentro
El partido entre el Cagliari y la Fiorentina termina 1-1 en el Unipol Domus. Una demostración de gran orgullo por parte de los sardos de Fabio Pisacane, que celebra su debut en la Serie A. Aunque el empate llega en el tiempo de descuento, en el minuto 4, con un cabezazo de Luperto, que Pablo Marì dejó solo. Pero para el equipo sardo, que en el minuto 23 de la reanudación se vio sorprendido por el recién entrado Mandragora, que, también de cabeza, esta vez con Mina como culpable, aprovechó un centro milimétrico de un Gudmundsson inspirado en una sola ocasión y luego prácticamente nulo, habría sido un poco injusto. Porque jugó decididamente mejor y dio mucho más. La Fiorentina sufrió la presión alta del Cagliari, que en el centro del campo entorpeció todas las jugadas violetas con mucha intensidad y hambre. La que pide Pisacane. Jugó más a la espera que con iniciativa. Quizás también pagó el cansancio del jueves de copa y el gran calor. Pero sin duda no es un buen comienzo.
Hace mucho calor en el Unipol Domus. Treinta grados. En la tribuna, el presidente de la Liga, Ezio Simonelli, que ha elegido Cagliari para el primer partido del campeonato. En el campo, Pioli confirma los 11 titulares de Presov en la Conference. La sorpresa la da Pisacane, que se alinea con una defensa de cuatro, tal y como había anunciado, pero delante está Gennaro Borrelli, el delantero fichado tras la quiebra del Brescia. Detrás de él actúan Sebastiano Esposito, que utiliza toda su técnica, y Folorunsho, que, a menudo por la izquierda, intenta sorprender a sus excompañeros. La Fiorentina empieza mejor, pero pronto se acaba, porque la telaraña preparada por Pisacane con la ayuda de su segundo, Morelli, antiguo colaborador de Pioli, es muy tupida. Mucha presión e intensidad para estropear las jugadas de los violetas. En el minuto 13, el minuto que se dedica normalmente a recordar a Davide Astori, ex de ambos equipos, Esposito habilita a Deiola, que centra, y Ranieri despeja a córner. Pero en el córner, Folorunsho consigue rematar y Gosens salva a un paso de la línea con De Gea, que había tocado el balón, ya batido. La Fiorentina aguanta atrás, pero no consigue imponerse salvo con alguna jugada de Dodô, sin duda el más activo. Gud actúa entre líneas, pero sin conseguir nunca desmarcarse. La curva norte se declara en huelga durante 20 minutos, luego entra y se hace notar. A los aficionados de la Viola, residentes en Toscana, se les prohíbe viajar. El Cagliari recibe dos tarjetas amarillas evitables, Obert y Borrelli, después de que Sohm estuviera a punto de perder un balón peligroso. Luego no pasa nada más.

segunda parte— Ranieri y Ndour no regresan del vestuario y son sustituidos por Viti y Mandragora, que debuta oficialmente esta temporada. Pero el guion sigue siendo el mismo, con el Cagliari intentando crear más peligro y la Fiorentina a la espera. En el minuto 11, Borrelli remata fuera desde dos pasos con De Gea controlando. Prati se queja de molestias en la rodilla. Pero resiste. Hasta el minuto 16, cuando Pisacane realiza los primeros cambios con Mazzitelli en lugar del centrocampista de Rávena y Luvumbo para dar un empujón a un agotado Esposito, que ha corrido mucho. Pioli también cambia a otro defensa, Comuzzo, por Pablo Marì. Borrelli sigue intentando ganarse espacios y faltas, pero es Luvumbo quien tiene la oportunidad de disparar. Lo intenta, pero es fácil para De Gea. Pero en el minuto 23, la Fiorentina se adelanta. Como en Presov, en el sufrimiento se crece. Nunca hay que dar un metro a los violetas. Gud, quizás el peor en la primera parte, lanza un gran balón que Mandragora anticipa de cabeza a Yerry Mina. Así comienza la nueva temporada de Rolly, autor de nueve goles la temporada pasada. Ahora será más fácil negociar su renovación. El Cagliari está cansado. Pisacane prueba otros dos cambios: Gaetano e Idrissi. Pero en el 31′, la Viola falla el segundo, precisamente con Kean, que no está en su mejor noche. Saque de esquina de Fazzini, Sohm cabecea y el delantero azzurro envía fuera desde una posición muy favorable. En el 35′, Luvumbo obliga a Marì a cometer una falta y a recibir una tarjeta amarilla justo fuera del área. Es un tiro libre que puede ser letal, pero Gaetano lo lanza contra la barrera. El Cagliari no se rinde y es precisamente Gaetano quien se redime con un gran disparo que obliga a De Gea a realizar una parada extraordinaria. Luego, Luvumbo vuelve a intentarlo, pero fuera. Pisacane juega también la carta del turco Kilicsoy, útil para los seis minutos de descuento concedidos por Sozza. Y el Cagliari convierte el tiempo añadido en oro. Porque en el 49′, el magnífico tiro libre de Gaetano encuentra la cabeza de Sebastiano Luperto, completamente solo ante Marì y Kean, que bate a un De Gea que no está impecable. Y el Cagliari puede celebrar. Un punto muy valioso.