Tres preguntas y tres respuestas tras el 0-0 en el Stadium, que dejó lamentaciones tanto a los rossoneri de Allegri como a los bianconeri de Tudor
El Juve-Milan era un interrogatorio: un cara a cara entre dos equipos que dicen querer llegar al menos cuartos, pero que sueñan con el Scudetto. Había mucho que entender. ¿Qué respondió el partido? Veámoslo con una premisa: cuesta entender qué es un partido por el Scudetto en octubre. El Milan-Napoli de la semana pasada lo fue: esos dos equipos, salvo grandes sorpresas, se lo jugarán hasta marzo y más allá. El Roma-Inter tras el parón promete serlo. ¿Y el Juve-Milan?
La Juve, una vez más, no ha perdido: invicta en la Serie A como el Atalanta. Son los dos únicos. No puede ser casualidad, teniendo en cuenta que también en la Champions ha demostrado resistir los golpes. Luego, claro, la calidad está ahí, aunque contra el Milan se vio lo justo: Yildiz, Conceiçao, Vlahovic, incluso Openda, aunque misterioso en estas semanas. El Milan, por su parte, es tremendamente sólido, tanto en defensa como en los principios que guían al equipo. Cuando ves al Milan, sabes cómo va a jugar, quiénes serán sus hombres clave, cómo va a empezar el partido. Recibe pocos tiros (la Juve ha disparado tres veces a puerta y en el pasado lo había hecho aún mejor) y en el campo casi siempre da la sensación de controlar el partido.
¿Qué le falta para GANAR? Con la Juve es más fácil. Falta estabilidad, falta cohesión, falta una idea clara de cuáles son las jerarquías. Dentro del mismo partido, la Juve enciende y apaga el interruptor con frecuencia. Tudor ha utilizado ocho formaciones diferentes en ocho partidos y la comparación con el Milan, el equipo que menos titulares ha utilizado en la Serie A, es muy clara. En la delantera, tarde o temprano habrá que encontrar una solución: si no es un tridente que juegue siempre, al menos un delantero centro titular fiable. Vlahovic, tras su gran comienzo, se ha entristecido. David aún no se siente cómodo en Italia. El Milan tiene un problema similar en la delantera, porque Giménez se mueve muy bien pero no encuentra la portería y Leao… sigue siendo Leao, con sus problemas de puntería. ¿Quiénes son los hombres clave? La pregunta más difícil. Para la Juve, la primera respuesta lleva a Vlahovic y David. Tudor tiene otras certezas: Bremer solo tiene que estar bien, Yildiz no dejará de aportar sus jugadas, Thuram se hará notar en el centro. Es necesario que uno de los dos delanteros centre el equipo, se gane el puesto a base de empujones y, sencillamente, marque 15 goles. En cuanto al Milan, es fácil hablar de Leao y Gimenez por motivos similares. Para una respuesta menos trivial, hay que fijarse en Maignan y Saelemaekers. Son los puestos en los que el Milan tiene más diferencia entre el nivel del titular y el del suplente. Si Maignan juega al nivel del Scudetto y Saelemaekers continúa con su doble trabajo ofensivo y defensivo, el Milan estará en buena posición.
La respuesta: ¿quién tiene más posibilidades de ganar el Scudetto? El Milan se fue a casa más triste por el resultado, pero más optimista de cara a la primavera. Tiene cuestiones que resolver, pero también certezas sólidas. La Juve, por su parte, es una obra en construcción, aún no ha tomado una dirección clara. Sí, el Milan tiene más posibilidades. No por casualidad, las expresiones de los entrenadores en la rueda de prensa fueron diferentes: Allegri más sereno, Tudor más tenso. Ah, Tudor. A él le hicieron la pregunta sobre el favorito para el Scudetto. ¿Sabéis qué respondió? El Inter.