El exdelantero, ahora entrenador del Feyenoord, cuenta lo que le dijo a su hijo de trece años, que se quejaba de todo. Seis años después, Shaqueel entra y marca dos goles en un minuto, celebrando como él
Robin Van Persie, exdelantero holandés (Feyenoord, Arsenal, Manchester United, Fenerbahçe), autor del famoso gol de cabeza contra España desde el borde del área (2014), versión moderna del Saltador de Paestum, lo contó así: «Volvía a casa en coche con mi hijo después del Feyenoord-Ajax, Sub-14. Shaqueel jugaba en el Feyenoord, pero en ese partido se había quedado en el banquillo. Estaba decepcionado y no paraba de quejarse, de sus compañeros, del entrenador, de todo… Entonces le expliqué: «Esas son las palabras de un perdedor. Solo hablas de los demás, aún no has dicho nada sobre ti mismo. ¿Sabes lo que hace un ganador? Se concentra en sus cualidades y se esfuerza al máximo para mejorarlas. ¿El fútbol es tu pasión? Bien, pero primero tienes que responder a esta pregunta: ¿quieres ser un perdedor o un ganador? Piénsalo, Shaqueel, y elige libremente. Si decides ser un perdedor, no pasa nada, yo te querré de todas formas lo mejor que pueda». Dos días después, seguí a escondidas su entrenamiento. Vi a un pequeño tigre que corría, luchaba y se esforzaba al máximo. Bien, quizá lo había entendido… Tenía 13 años.
El doblete— Hoy tiene 19 años. El domingo, su padre le pidió que entrara a calentar. Robin Van Persie, entrenador del Feyenoord, estaba perdiendo el derbi contra el Sparta por 3-1, en casa. Shaqueel, con una sola presencia en la Eredivisie, entró en el minuto 67. En el minuto 87 marcó de tacón, en el 88 de chilena y lo celebró deslizándose con las rodillas por el césped, como hacía su padre, mientras los aficionados cantaban: «No necesitamos a Batman, tenemos a Robin». Luego, el Sparta marcó el 4-3, pero perdió al entrenador, no al padre.