El entrenador rossonero se arriesga a una multa o a una suspensión que deberá cumplir en el campeonato
Massimiliano Allegri será sancionado por el ataque a Gabriele Oriali durante la semifinal de la Supercopa entre el Nápoles y el Milán. Aunque en el informe arbitral no parece haberse escrito prácticamente nada al respecto (también porque, de lo contrario, habrían tenido que expulsarlo), fueron los inspectores federales, presentes como es sabido en todos los campos de juego, los que aclararon la situación. Ya durante la noche, el fiscal de la FIGC, Giuseppe Chinè, pudo leer el informe de sus inspectores, que lo vieron y lo registraron todo, lo que hizo innecesaria (también porque era inaplicable, como se observó en el caso Folorunsho) la prueba televisiva. El informe hablaría de repetidas ofensas personales.
Posibles sanciones— Chinè pedirá ahora al juez deportivo que sancione la conducta de Allegri. ¿De qué manera? El código prevé una multa o, en los casos más graves, una suspensión (que se cumpliría en la liga), pero parece que esta vez el entrenador del Milan podría salirse con la suya con solo una sanción económica. Obviamente, depende de lo que hayan informado los inspectores en detalle y que podría ir más allá de lo que se ha visto en televisión. La posición del Nápoles es clara. En su denuncia pública habla de un Oriali «gravemente insultado con términos ofensivos y reiterados» y de «agresión, totalmente fuera de control». Mañana lo sabremos todo, cuando se difunda el comunicado del juez deportivo.