Bellanova podría dejar Bérgamo, el futuro de Cambiaso en la Juve está por definir, Palestra podría desatar una puja y Dumfries está entrando en crisis con el Inter…
Hay tráfico en la banda derecha. Parten desde lejos y a menudo llegan hasta el final: son los laterales más hábiles de la Serie A. Y, fatalmente, están en el centro del mercado. No es casualidad que en los últimos meses los laterales (así se les llamaba antes) estén marcando la diferencia. Con efectos positivos también para la selección nacional. En la Azzurra, Gattuso sigue confiando en el probado Di Lorenzo, protagonista de los títulos de la Serie A del Nápoles e intérprete del papel de manera evidentemente eficaz. Mientras tanto, sin embargo, en la Juve ha comenzado a brillar la estrella de Andrea Cambiaso: a decir verdad, también se desenvuelve bien en la banda contraria, es un intérprete ecléctico, capaz de desempeñar al máximo la fase ofensiva, además de desmarcarse en la cobertura. No es casualidad que el jugador bianconero se viera tentado por la Premier League el verano pasado. En concreto, el Arsenal lo cortejó con una oferta cercana a los 40 millones de euros. Sin embargo, él decidió jurar lealtad a los colores de la Juventus. Será interesante ver qué pasa en verano, teniendo en cuenta los cambios en la Continassa. Y dando por hecho que su nombre sigue siendo muy apreciado.
De Bellanova a Palestra— Por lo demás, en el Atalanta también ha destacado Raoul Bellanova, que casualmente también ha entrado en la selección absoluta. En Bérgamo está madurando aún más su currículum tras sus fructíferas experiencias en Cagliari y Turín. En cualquier caso, primero con Gasperini y ahora con Palladino, parece destinado a perfeccionar cada vez más su repertorio. No hace falta decir que también hay un gran interés por él más allá de las fronteras. Pero este comienzo de temporada ha puesto de relieve sobre todo los progresos de Marco Palestra, jugador del Cagliari. El potente extremo de Buccinasco creció precisamente en el Atalanta, pero tras las buenas temporadas con el equipo sub-23, también está demostrando su valía en la máxima categoría. Y, como era de esperar, su rendimiento ha llamado la atención de nuestros grandes equipos, además de los ojeadores de la Premier. Sin duda, tanto el Inter como la Juventus, ambos en busca de nuevos recursos para esa posición, lo están siguiendo de cerca. En Turín deben comprobar la fidelidad de Cambiaso, pero incluso si se quedara, a Spalletti le vendría muy bien tener dos flechas intercambiables en las dos bandas.

De Dumfries a Norton-Cuffy— En cambio, en el Inter es de actualidad la crisis en la relación con el holandés Dumfries. Se deduce, por tanto, que Marotta y Ausilio también se están centrando en Palestra. No menos importante es la oportunidad en el Genoa. La referencia es, inevitablemente, Brooke Norton-Cuffy, el talento inglés que está tentando al Inter y a la Juve, además del propio Nápoles. Sin embargo, no hay que descartar un final en Inglaterra también para él. En definitiva, es inevitable que los poderosos clubes de la liga más rica del mundo se lancen a por los nombres emergentes en Italia. En este sentido, conviene echar un vistazo también a los alrededores de Bolonia. En la escuela de Vincenzo Italiano, el sueco Emil Holm está destacando por sus dotes como asistente: nada menos que 4. Detrás de él también está creciendo el rendimiento de Nadir Zortea, recién llegado del Cagliari tras una temporada más que satisfactoria. También en su caso hay ojeadores muy interesados. Y es cierto que el club emiliano apunta a objetivos ambiciosos, pero los cortejos evidentemente despiertan el apetito.
nueva entrada— También hay que destacar los progresos del portugués Danilo Veiga, que llegó a Lecce hace un año y ahora es protagonista de actuaciones absolutamente convincentes en la escuela de Eusebio Di Francesco. En general, es interesante observar cómo los progresos en esta delicada función son el resultado de un trabajo técnico-táctico global. En el centro del campo, los espacios están cada vez más congestionados. Por eso, a los que juegan en las bandas se les atribuyen cada vez más responsabilidades. Ahora son futbolistas universales, buenos en todo. También por eso empiezan a envidiaros un poco en todas partes.