Moise abre el marcador (con la ayuda del portero ucraniano) y luego es expulsado por un codazo. Gosens y Gudmundsson cierran el partido, el 28 vuelve a Reggio Emilia (el Franchi está en obras)
Buenas sensaciones de la Fiorentina de Stefano Pioli, que debuta con una convincente victoria por 3-0 en la ida de los playoffs de la Conference League gracias a la explosividad de Kean, que obliga al portero Kudryk a marcar en propia puerta, a la potencia de Gosens y a la precisión de Gudmundsson. También hay que destacar las proezas del habitual De Gea. Pero no todo son alegrías para los violetas contra el Polissya, ya que Kean recibe una tarjeta roja al final de la primera parte por un codazo (en reacción) a Sarapii, que tira del pelo al delantero, pero el ucraniano no es expulsado.
Stefano Pioli sorprende alineando una especie de 3-5-2, dejando en el banquillo a Dzeko en favor de Ndour, que se coloca en el centro del campo con Fagioli y Sohm. Los extremos son Dodo y Gosens. En defensa, todo confirmado con Comuzzo-Pongracic-Ranieri y en ataque Gudmusson apoyando a Kean. El técnico del Polissya, Ruslan Rotan, opta por el clásico 4-3-3 en el que destacan los dos extremos Gutsulyak y Nazarenko, respectivamente por la derecha y la izquierda, con Filippov como delantero centro.

Gol, milagro y tarjeta roja— En el campo neutral de Presov, en Eslovaquia, la Fiorentina empieza fuerte y en los primeros tres minutos tiene dos ocasiones, primero con un cabezazo de Pongracic y luego con un remate de Dodo. Sin embargo, para desbloquear el partido hay que recurrir al habitual Kean, que en el minuto 8 lo hace todo él solo: parte desde la izquierda, se deshace de dos rivales y lanza un potente disparo que primero da en el poste y luego rebota en el desafortunado portero Kudryk. Es un gol en propia puerta, pero el mérito de Moise es evidente. La Fiorentina tiene un ritmo alto y muestra brillantez, aunque a partir del minuto 20 empieza a aparecer el Polissya, que tiene una gran ocasión en el 23′, en la que David De Gea se luce. Es el primer milagro de la temporada del español, que desvía un cabezazo de Filippov tras un pase de Andryievski. Sin embargo, es la Fiorentina la que dobla la ventaja en el minuto 32 gracias a un potente y preciso disparo con la izquierda de Robin Gosens. Cuatro minutos después, otra buena ocasión, esta vez para Gudmundsson y de nuevo para Kean en el minuto 42. El partido va cuesta abajo, aunque una ingenuidad de Kean deja a los violetas con diez: en el minuto 44, el delantero reacciona con un codazo a Sarapii y ve la tarjeta roja. El árbitro expulsa al delantero, pero él y el VAR dejan inexplicablemente impune al rival que tira del pelo al delantero. La primera parte se cierra con una última ocasión de Nazarenko.

Triplete de Gud— Al comienzo de la reanudación, Pioli no realiza ningún cambio a pesar de la inferioridad numérica. La Fiorentina sigue dominando el partido y, en el minuto 23, llega el 3-0, obra de Gudmundsson tras una asistencia de Ndour. Inmediatamente después, es precisamente el islandés quien deja su lugar a Edin Dzeko, que debuta oficialmente con la camiseta violeta. Gosens, por su parte, deja su lugar a Parisi, que enseguida se hace notar, mientras que Sabiri (regenerado por Pioli) entra en sustitución de Sohm. En los últimos minutos, Fazzini y Viti sustituyen a Ndour y Ranieri. Mientras tanto, el Polissya tiene una doble ocasión para Haiduchyk, que no crea problemas particulares a la Fiorentina, mientras que en el 43′ es Haiduchyk quien pone en serios apuros a De Gea, que desvía con habilidad a córner. El resultado no cambia y, tal y como quería Pioli, el pase de ronda está asegurado de cara al partido de vuelta que se disputará el próximo jueves en el Mapei Stadium de Reggio Emilia, para no interrumpir las obras de remodelación del estadio Artemio Franchi.