La líder italiana tras la segunda victoria en la Billie Jean King Cup: «Esta victoria tiene un sabor especial. Y ahora no nos detenemos. Estamos en un punto de partida, no de llegada»
Tathiana Garbin es una mujer que desafía los pronósticos, tanto dentro como fuera de la pista. Tras recuperarse de una enfermedad rara, la capitana ha llevado a sus chicas a conquistar la Billie Jean King Cup: no una, sino dos veces.
Tathiana, ¿qué parte de su experiencia personal hay en este doblete mundial?
«Mi experiencia personal y la deportiva se han convertido en una sola historia. La enfermedad me ha enseñado a afrontar cada día como si fuera un partido importante: concentrarme en lo que puedo controlar, aceptar lo que no depende de mí y luchar hasta el último punto. Esta victoria confirma que la determinación y el grupo pueden convertir una misión imposible en realidad».
¿Qué diferencia hay entre el triunfo de Málaga y el de Shenzhen?
«Y no olvidemos la final de 2023… Han sido finales muy diferentes. La primera llegó en pleno apogeo de mi enfermedad, en un momento personal muy difícil: fue un shock para mí y para las chicas. La segunda fue nuestra promesa cumplida: dijimos que podíamos hacer algo extraordinario y lo hicimos. Esta tiene un sabor especial porque es la confirmación de nuestra fuerza interior y del crecimiento del grupo, construido paso a paso».
¿Hubo algún momento durante la semana en el que sintió que la hazaña era posible?
«Intentamos afrontar cada reto como si fuera la final. Sin embargo, sin duda, la semifinal contra Ucrania fue el verdadero punto de inflexión: nos enfrentábamos a una Svitolina en gran forma y a una Kostyuk muy motivada, impulsadas también por el profundo significado que ese desafío tenía para ellas y para su país en este momento histórico. En la pista había emociones que podrían habernos hecho vacilar, pero las chicas estuvieron excepcionales y lograron transformar esa presión en energía. Ganar ese doble nos dio la certeza de que el sueño estaba realmente a nuestro alcance».

Elisabetta Cocciaretto finalmente se encontró a sí misma. ¿Cómo lo vio?
«Después de la derrota ante Kostyuk, que había jugado un partido perfecto, Elisabetta salió a la pista con un plan de juego muy claro, siempre al ataque. Una actitud indispensable contra rivales como Navarro. Verla tan lúcida, decidida y capaz de expresar su mejor tenis es uno de los mejores regalos de esta temporada».
Jasmine Paolini y Sara Errani. ¿Su experiencia marcó la diferencia?
«Jasmine, con sus remontadas, nos ha enseñado que nunca hay que dejar de creer, incluso cuando todo parece perdido. Sara, por su parte, ha sido nuestro pilar y se ha esforzado mucho en el grupo ayudando a las más jóvenes. Juntas han encarnado dos caras complementarias de nuestra identidad: el impulso emocional y la solidez, el entusiasmo y la calma».
Tyra Grant ha vivido una experiencia emocionante que le será útil en el futuro.
«Es una chica joven, llena de energía y ganas de aprender. Estas experiencias la harán crecer mucho. Estoy segura de que, junto con el Sector Técnico y el Instituto de Formación, conseguiremos ampliar cada vez más la plantilla».

Lucia Bronzetti fue la protagonista de la final de 2024, pero este año ha tenido algunos problemas.
«Ha estado al borde de la pista aportando energía y presencia. Cada una ha puesto su granito de arena para conquistar esta Copa, y también las que no han jugado han sido decisivas».
¿Y ahora qué?
«Ahora no nos detenemos. Estamos en un punto de partida, no de llegada. Queremos consolidarnos y crear un sistema que haga crecer a todas las jugadoras, incluso a las que están empezando su carrera».
En abril comienza la carrera hacia el triplete… ¿Quizás en Italia?
«Jugar con el calor y la energía de nuestra afición, dar ejemplo a las chicas que sueñan con llegar aquí. Sí, jugar en casa sería un verdadero regalo». Merecido.