Según informa Expressen, el extenista habría hablado de su estado de salud en el libro «Hjartslag», de próxima publicación y escrito junto a su tercera esposa, Patricia
Un adversario terrible, el peor que jamás haya conocido. Bjorn Borg, la leyenda sueca del tenis, tendría un tumor, al parecer en la próstata. Así lo informan los medios de comunicación de su país tras conocer la traumática noticia a través de la autobiografía del campeón, cuya publicación está prevista para el 18 de septiembre. Según informa el diario sueco Expressen, Borg, de 69 años, habría hablado de la enfermedad en su libro «Hjartslag» («latidos»), escrito junto con su tercera esposa, Patricia, con quien se casó en 2002: la intención era mantener la debida discreción sobre el tema, pero algunas copias vendidas por adelantado en Amazon habrían llevado al dramático descubrimiento. El lanzamiento del libro, que se venderá también en Estados Unidos, Gran Bretaña, Australia, Nueva Zelanda, España, Latinoamérica, Holanda e Italia, además de en Suecia, está rodeado de la máxima confidencialidad y ni el propio Borg ni sus familiares han querido comentar la noticia, a pesar de que ha suscitado un inevitable revuelo. Será el propio campeón quien hable de ello dentro de unos días en la presentación de la que se considera una de las autobiografías más esperadas de la historia: esperemos que desmienta o aclare si se trata de una enfermedad actual o pasada.
Atípico— Borg, apodado «el oso» o «el hombre de hielo» por su imperturbabilidad en los momentos decisivos, marcó los años 80 del tenis, ocupando el centro del escenario sobre todo gracias a su icónica rivalidad con John McEnroe. El sueco se convirtió rápidamente en un personaje atípico, tanto por su estilo innovador, basado en giros y un revés a dos manos poco habitual en aquella época, como por su desenfadada vida fuera de la pista, que no le impidió cosechar enormes éxitos. Profesional desde los 17 años, Bjorn ganó entre 1974 y 1981 once títulos de Grand Slam, entre ellos cinco Wimbledon consecutivos (de 1976 a 1980) y seis Roland Garros, ocupando durante 109 semanas la cima de la clasificación ATP y aportando mucha notoriedad al tenis gracias a su carisma. Su retirada con solo 26 años sorprendió a todos («Cuando me di cuenta de que el tenis ya no me hacía feliz, comprendí que ya no tenía ganas de continuar», dijo): ahora esperamos que, tras esta filtración, pueda volver a sorprendernos. Para mejor.