El motor endotérmico y la parte eléctrica superaron la prueba en la segunda jornada en el circuito español, donde salió a pista el nuevo coche rojo: 64 vueltas para Leclerc y 58 para Hamilton, aunque el tiempo no ayudó hasta media jornada

Charles Leclerc estrenó el SF-26 en la mañana del segundo día de pruebas en Montmeló, logrando completar un total de 64 vueltas. El plan de trabajo previsto para el monegasco y para Hamilton, que ocupó su lugar en la sesión de la tarde, incluía una serie de controles relacionados en parte con el funcionamiento de la unidad de potencia, pero también, si el tiempo lo permitía, un primer análisis y contacto con la aerodinámica activa. En este sentido, cabe destacar que solo Leclerc pudo iniciar un primer esbozo del procedimiento, sobre todo en lo que se refiere a los automatismos de conducción, probando la tercera configuración aerodinámica, denominada Partial Active Aero Mode, que de hecho representa un término medio entre la configuración para rectas, Straight Mode, y la estándar, Corner Mode, y que fue aprobada por el último Consejo Mundial de la FIA el pasado mes de diciembre. Esto, sobre todo en relación con un asfalto que, a lo largo de la mañana, salvo en las primeras vueltas, se mojó por los chaparrones, para luego tender a secarse, aunque nunca completamente antes de la pausa para el almuerzo.

Por lo tanto, el programa de Ferrari no se completó, pero las pruebas relacionadas con los diferentes modos de uso de la PU (unidad de potencia) y los resultados de la análisis visual de los fluidos mediante el uso extensivo de flow viz en el alerón trasero marcaron las diversas salidas de Leclerc de los boxes. Hamilton, por su parte, realizó sus pruebas principalmente en pista mojada con poco agarre, completando un total de 58 vueltas, por lo que la parte de las pruebas de carácter eminentemente dinámico prevista se llevará a cabo sin duda en los dos días que le quedan a la escudería, hasta el viernes. En cualquier caso, un dato relevante, teniendo en cuenta que el rendimiento no era el objetivo, no solo por las condiciones meteorológicas cambiantes, es la fiabilidad de la PU, que ya en la primera jornada de esta sesión había demostrado con Haas y Cadillac la ausencia total de problemas críticos en este aspecto, tanto a nivel del motor endotérmico como de la parte eléctrica. Es un avance importante en esta fase preparatoria, en la que hay muchos interrogantes que los equipos intentarán resolver durante esta sesión y las dos siguientes en Baréin. El plan de trabajo de Ferrari, en los dos días que le quedan antes de cerrar sus pruebas, se centrará en el análisis dinámico del coche, con una gran recopilación de datos a nivel de suspensiones y rendimiento aerodinámico, entendido como análisis de la distribución de la carga generada. Las modalidades de uso de la PU seguirán evaluándose en diferentes escenarios, sobre todo en las tandas largas, por el efecto específico a nivel de recuperación de energía relacionado con los distintos sistemas conectados a esta función, partiendo, obviamente, de la regeneración en la fase de frenado.

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