Por sorpresa, Netflix ha anunciado que ha firmado un acuerdo para lanzar un nuevo videojuego de Fifa coincidiendo con el próximo Mundial. El juego, «una nueva simulación de fútbol Fifa reinventada», estará disponible «en exclusiva» en Netflix: los suscriptores podrán jugar sin coste adicional en smartphones, tabletas y televisores inteligentes conectados a Internet. Se trata del primer acuerdo de alto perfil firmado por la federación dirigida por Gianni Infantino y un desarrollador de videojuegos tras la ruptura con EA Sports, oficializada en 2022 tras treinta años de colaboración.
El nuevo FIFA se lanzará en verano para aprovechar al máximo el impulso del Mundial de 2026, y será desarrollado por el estudio californiano Delphi Interactive, relativamente desconocido. El comunicado conjunto de Netflix y la FIFA lo presenta como «fácil de aprender, adictivo de dominar y diseñado para todos». Se podrá jugar solo y con amigos en línea, y el objetivo es que los usuarios experimenten «la emoción y el drama del torneo», es decir, el próximo Mundial, con el que se anuncia una fuerte vinculación, «en su forma más pura y alegre». En 2026 se darán a conocer más detalles. «El Mundial será el evento cultural de 2026, y ahora los aficionados podrán celebrar su afición llevando el juego directamente a sus salones», explicó Alain Tascan, responsable de Netflix Games. «Queremos devolver el fútbol a sus orígenes con algo que todo el mundo pueda jugar con solo pulsar un botón». Infantino añadió que la federación está «muy entusiasmada por colaborar con Netflix Games y Delphi Interactive de cara al Mundial de 2026. Esta importante colaboración es un hito clave en el compromiso de la FIFA con la innovación en el ámbito de los videojuegos de fútbol, que aspira a llegar a miles de millones de aficionados al fútbol de todas las edades y de todas partes del mundo, y redefinirá el concepto puro de los videojuegos de simulación. Estará disponible de forma gratuita para los suscriptores de Netflix y supone un gran paso histórico para la FIFA».
El futuro— Tras 30 años de colaboración, EA Sports había establecido un listón bastante difícil de alcanzar. La tarea de intentarlo recayó en Delphi Interactive, un nombre nuevo incluso para los expertos en videojuegos. Se trata de un equipo de desarrollo relativamente nuevo, fundado por Casper Alexander Daugaard y el ex ejecutivo de Zynga (Farmville) Andy Kleinmann. Hablamos de su primera obra, aunque ya cuenta con una colaboración con la danesa IO Interactive para la creación del próximo videojuego de James Bond, 007: First Light. La página web oficial explica que Delphi Interactive quiere «redefinir la forma en que se hacen los juegos triple A (de alto presupuesto, nota del editor)» y que se considera «la empresa que está liderando el regreso del querido juego de simulación FIFA». El concepto de «juego de simulación» es muy importante, porque es el mismo en el que se encuadraba el antiguo FIFA, el mismo del nuevo FC y el mismo en el que la federación internacional no quería restricciones de exclusividad con EA Sports (fue uno de los puntos clave que llevó al divorcio). «Delphi es intencionadamente ágil, rápida e intransigente en cuanto a la calidad. Creemos que los juegos excepcionales los crean personas excepcionales con un fuerte instinto creativo, una clara responsabilidad y la libertad de perseguir ideas extremadamente audaces», concluye la descripción en el sitio web, mientras que el fundador y director ejecutivo Daugaard, en el comunicado difundido ayer por la noche, habla explícitamente de «nueva generación y reimaginar el futuro de la franquicia», como si fuera una continuación directa de la serie anterior, que terminó con FIFA 23 en 2022. «Nuestra misión es sencilla: hacer de FIFA el juego de fútbol más divertido, accesible y global jamás creado (…), un juego que cualquiera, en cualquier lugar, pueda coger y sentir al instante la magia del fútbol».

El legado de EA Sports— La FIFA no se ha quedado precisamente de brazos cruzados tras su separación de Electronic Arts hace tres años, aunque la cooperación con Netflix marca su regreso por primera vez a las pantallas de televisión (además de a iOS y Android) de los jugadores. Las primeras iniciativas fueron bastante improvisadas y controvertidas, relacionadas con el mundo del Web3, los NFT y el metaverso: AI League, Upland, Matchday Challenge, Phygtl son solo algunos de los nombres que probablemente no te digan nada, pero que acabaron envueltos en la disputa entre las dos partes. No dejaron huella, además de por la calidad de la experiencia, principalmente porque se trataba de minijuegos e iniciativas relacionadas con el Mundial de Qatar, por lo que estaban vinculados a un periodo de tiempo muy limitado. Algo más serio fue el esfuerzo realizado en FIFA Rivals, lanzado en 2025 para móviles por Mythical Games (NFL Rivals) y basado aproximadamente en el mismo concepto que Ultimate Team: creación de equipos y PvP, es decir, partidos online contra otros usuarios. Lo que dio que hablar (poco: el título parece haber desaparecido del radar) fue Mythical Marketplace, una tienda blockchain en la que se podían comprar y vender objetos del juego. El último, FIFA Heroes, saldrá en 2026 y se basará en partidos de 5 contra 5, en los que controlaremos a las mascotas del Mundial, iconos del fútbol y personajes de series de televisión y películas. La jugabilidad en este caso será arcade, con movimientos de fantasía más cercanos a Captain Tsubasa que al mundo real, aunque las plataformas serán las tradicionales: consolas, PC y smartphones. Vuelve a llamar la atención que la federación se haya acercado a nombres semidesconocidos en el panorama de los videojuegos: la editorial Solace y el desarrollador de Nueva York, Enver.
La pregunta que todos se están haciendo desde hace unas horas: ¿desde cuándo Netflix hace videojuegos? Aunque pocos lo han notado, entre 2021 y 2024, la plataforma estadounidense ha invertido 1000 millones de dólares en videojuegos y tiene 90 juegos en desarrollo, 10 de ellos internos; cuenta con cuatro estudios de desarrollo, dos en Finlandia, entre los que se encuentra el conocido equipo de la serie de terror adolescente de culto Oxenfree. Tras una serie de reajustes, la empresa estadounidense se centra ahora en dos áreas: los juegos sociales, con aplicaciones sencillas y rápidas que permiten pasar una velada con los amigos delante del televisor, y grandes producciones externas obtenidas (si es posible) en exclusiva, que se pueden descargar por separado en el móvil. Siguiendo esta lógica, Netflix ha adquirido la serie de lucha libre WWE 2K en versión para smartphones para los próximos años, y se ha hecho con clásicos como la trilogía original de GTA y Red Dead Redemption. Y su producción podría aumentar si la adquisición de Warner Bros. sale adelante: de esa factoría han salido, a lo largo de los años, grandes juegos, desde Batman Arkham hasta Hogwarts Legacy. Tras unas primeras cifras desalentadoras, la estrategia comienza a dar sus frutos: según los datos de Appfigures, entre enero-octubre de 2024 y enero-octubre de 2025, el número de descargas de videojuegos a través de Netflix habría aumentado un 17 %, hasta alcanzar los 74,8 millones. No son exactamente las cifras de EA Sports FC 26, que en octubre había vendido más de 12 millones de copias a precio completo (la edición estándar cuesta 80 euros, la más atractiva, Ultimate, 110 euros, sin contar las microtransacciones de FUT), pero sin duda es una base interesante sobre la que intentar (re)construir el futuro de FIFA.