Lorenzo no da opciones al español, número 44 del mundo: 6-3, 6-0 y 6-1 en una hora y 37 minutos. Ahora le espera el ganador del Sinner-Bublik

Nada de Broadway, el espectáculo de Lorenzo Musetti se celebra en Flushing Meadows, Queens. El número 2 italiano arrolla por 6-3, 6-0 y 6-3 a Jaume Munar, el español de 28 años que entrena en la Nadal Academy, y alcanza los cuartos de final en Nueva York por primera vez. Y no solo eso, sino que se une a Matteo Berrettini y Jannik Sinner en el club de los italianos capaces de llegar a este nivel en los Slam en las tres superficies diferentes. Sobre el papel, Munar, a pesar de haber caído al Top 50, podría haber sido un problema para Lorenzo. La última vez que se enfrentaron en pista dura, en el torneo de Hong Kong a principios de año, Musetti cedió ante el mallorquín, quedando por detrás en el marcador por 2-1.

Munar, apodado Jimbo (como Connors) por su carácter provocador, ni siquiera tuvo tiempo de pensar. Lorenzo impuso su ley desde el primer hasta el último punto, con potencia y variedad, respaldado por su servicio y por su equipo, que durante todo el partido le animó con gritos de «Bravo Lore» y «Bellissimo Lore». Está Tartarini, que le entrena desde que tenía 9 años, y está su compañera Verónica, embarazada, que no quiere perderse nunca nada. La fuerza de Musetti también está aquí, en su círculo mágico, que le acompaña en la delicada transición de niño a hombre, padre de familia y jugador ya maduro. «Lorenzo debe darse cuenta de lo fuerte que es», decía su amigo de toda la vida, Flavio Cobolli, después de ceder ante él en la tercera ronda.

Cabeza—  Quién sabe si esta conciencia le ayudará a mejorar aún más su trayectoria en Nueva York, donde fue finalista en la categoría junior antes de ganar el Abierto de Australia juvenil. En el camino podría encontrar un obstáculo insuperable como Jannik Sinner, en un derbi de ensueño, nunca visto a este nivel en Estados Unidos. El partido en sí tiene poco que decir, fue un enfrentamiento entre el jugador de Carrara y el español, que quizá no se encontraba del todo bien, ya que tosía a menudo. Los dos primeros sets no tuvieron historia: el resultado se desbloqueó enseguida en el primero, con Munar fallando con el golpe derecho y quedando 15-30, y luego, con una doble falta, entregando dos bolas de break al italiano (15-40), que enseguida se llevó el punto. A partir de ese momento, Lorenzo siguió subiendo, confundió al español ocultándole la pelota como un mago, confirmó el break 3-1 y cerró con un segundo break para el 6-2. En el segundo set, Munar no tuvo ningún arma para contrarrestar a Lorenzo, que jugó a su antojo. Cambió el ritmo, los gritos, los ángulos. Como en una batidora, el español de 28 años no consigue mantener ni uno solo de los turnos de servicio y Musetti se sienta con un 6-0 redondo. El tercer set se abre con un pequeño lapsus del toscano, que en el tercer juego comete dos errores de derecha, 0-30, comete una doble falta y concede tres bolas de break a Munar. Consigue neutralizarlas todas, llega incluso la cuarta, pero la primera le salva de nuevo. Mantiene el servicio, grita «¡Bravo!» y hace un gesto con la cabeza, como diciendo que, además de la mano mágica, ahora también tiene la capacidad de mantenerse concentrado sin dejarse llevar por el frenesí. Rápidamente le quita el servicio a Munar para ponerse 3-1 y luego vacila un poco en el quinto juego, donde llega a los puntos de ventaja antes de ampliar a 5-1 con otro break y cerrar 6-1. Ahora solo queda soñar con un derbi totalmente italiano, ya que Musetti se enfrentará al ganador del Sinner-Bublik.

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