Desde París piden entre 60 y 70 millones por Randal, una cifra que Comolli no alcanza. ¿Quién podría sustituirlo? Openda podría ser el nombre adecuado, pero también hay otras opciones
El largo verano de Randal Kolo Muani aún no ha terminado. De cuento de hadas con final feliz a historia interminable y con el peligro de sorpresas desagradables, a veces el paso es demasiado corto en el mercado: sucede que de repente se rompen negociaciones iniciadas hace tiempo a las que solo faltaban los detalles, porque son estos los que a veces marcan la diferencia, sobre todo si se trata de dinero. Así, a menos de diez días del cierre del mercado, la Juventus se encuentra aún pendiente de un hilo y con el riesgo tangible de no poder regalar a Igor Tudor el jugador que más desea, el único indicado expresamente por el técnico para completar el reparto ofensivo. Los bianconeri estaban tan seguros de conseguirlo, gracias a la buena relación con el PSG y a la voluntad del delantero (que desde hace tiempo se ha comprometido con la Signora), que ni siquiera habían pensado en un plan B. Sin embargo, el club francés no solo sigue dando largas, sino que pide más de la cifra asignada por la directiva de la Juventus y, en estas condiciones, todo se ha complicado mucho. En la sede de la Madama nadie ha perdido la esperanza de llegar a un acuerdo, pero inevitablemente hay un poco más de pesimismo que en el pasado. Por eso se están valorando otros perfiles, desde Openda hasta Nkunku, pasando por Jackson.
«Kolo Muani quiere volver a jugar con nosotros, estamos trabajando en ello», había dicho Damien Comolli a finales de julio, mostrando optimismo. En realidad, en poco más de 20 días ha habido muchos y frecuentes contactos, pero esto no ha sido suficiente para convencer al PSG, que, en cualquier caso, considera que Kolo Muani está de salida, pero solo quiere venderlo en sus condiciones. La Juventus, por su parte, está convencida de haber hecho todo lo posible para satisfacer a los parisinos: la propuesta prevé una cesión onerosa (de 10 millones) con una opción de compra en 2026 fijada en 35-40 millones más bonificaciones. Una operación de 50 millones, considerada una cifra adecuada para los bianconeri, que para convertir el alquiler en una compra definitiva han recibido el visto bueno de John Elkann para fichar al delantero independientemente del futuro de Dusan Vlahovic (el serbio tiene contrato hasta dentro de un año, está en el mercado, pero se resiste a marcharse). Sin embargo, el PSG no solo no se conforma, sino que ahora sube la apuesta y pide más, concretamente entre 60 y 70 millones. En estas condiciones, es difícil negociar: los bianconeri se están dando cuenta de que, si no cambian las cartas sobre la mesa (léase los millones), tendrán que renunciar.

El plan B: Kolo Muani siempre ha sido considerado una apuesta segura por Igor Tudor y, si no llega, el club tendría que revisar todos sus planes. La idea es fichar a otro delantero, no un delantero centro clásico (ya que ya cuenta con Vlahovic, además del recién fichado Jonathan David), sino alguien que pueda jugar en el centro y también en la banda. Al estilo de Kolo Muani, precisamente. Se necesitará un fichaje de última hora que convenza tanto desde el punto de vista técnico como económico. Lo ideal sería conseguir una cesión con opción de compra. Ademola Lookman es un perfil que gusta desde hace tiempo, pero es caro y difícil de conseguir (el Inter sabe algo al respecto), también gusta Rasmus Hojlund, pero está en el punto de mira del Nápoles. Sigue vigente la idea de Edon Zhegrova, a quien la Juventus ya estaba siguiendo en caso de venta de Nico González, aunque el presidente del Lille, Letang, ha reiterado que quiere retenerlo. El nombre adecuado podría ser Lois Openda, siempre que el Leipzig esté dispuesto a cederlo tras haber perdido ya a Benjamin Sesko. Se marcha Nicolas Jackson, del Chelsea, que ya fue sondeado antes de la compra de David, pero que está muy cerca del Aston Villa. En estas horas se ha ofrecido Christopher Nkunku, también del Chelsea.