La Roma ha cerrado la puerta al centrocampista: ahora el Inter puede concentrar sus fuerzas (y su presupuesto) en el delantero del Atalanta. Y el centrocampista del Genoa puede ser el plan B de Marotta
Esa conexión nunca se ha roto. O al menos nunca de forma definitiva. Al igual que esa relación y, sobre todo, ese deseo de encontrarse algún día luchando por los mismos objetivos y colores, que nunca se han extinguido por completo. A pesar de que en los últimos días el gran fichaje del Inter parecía ser Manu Koné, entre los pensamientos de la directiva nerazzurra siempre está el nombre de Ademola Lookman, que ahora, tras el gran rechazo de los Friedkin en 24 horas, cuando el fichaje de Koné por el Inter parecía hecho, vuelve con fuerza a acaparar la escena. Porque el delantero del Atalanta nunca ha salido del radar de Marotta y Ausilio y, sobre todo, porque el Inter, tras perder la inversión en Koné, ha recuperado ese tesoro de entre 40 y 50 millones que pretende invertir en un gran fichaje, para cambiar el aspecto de un equipo en construcción y regalar a Chivu un as en la manga, una pieza capaz de inventar, con características diferentes a las de los delanteros de la plantilla. ¿Y quién mejor que Lookman representa un perfil similar?
La situación: el pulso con el Atalanta por el valor del nigeriano sigue, de hecho, en curso. Lo que indirectamente confirma que el Inter nunca ha abandonado realmente la pista de Lookman y que pronto podría volver a la carga, quizá intentando ablandar a los Percassi, siempre firmes en sus posiciones, incluso con un esfuerzo adicional. El sueño de la directiva interista, en el momento en que se presentó la oportunidad de Koné, era llevar a Milán tanto al centrocampista giallorosso como a Lookman, con la esperanza de añadir a la tesorería ya disponible para uno solo de los dos fichajes quizás otros veinte millones (¿procedentes de la venta de Pavard?) necesarios para hacerse con ambos. El cambio de opinión de los Friedkin, en cierto modo, ha reducido el campo de acción. En torno a una mesa de negociaciones en la que hoy sigue estando Lookman, pero que pronto podría ver un intento incluso por Frendrup. Un centrocampista que roba balones, similar a Koné en sus características, y que gracias a su musculatura y pulmones permitiría a Chivu una transición definitiva al 3-4-2-1.